Meliá Hotels International culmina su salida de Cuba. Apenas unas semanas después de anunciar el cese de sus operaciones en una quincena de hoteles vinculados al conglomerado militar Gaesa, la cadena ha comunicado ahora el abandono definitivo del resto de su actividad en la isla, donde a comienzos de año gestionaba 34 establecimientos, a partir del próximo 24 de julio. Según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la decisión supone el fin del uso de sus marcas autorizadas, de la actividad receptiva y de la cadena de suministro local asociada a su operativa.La compañía atribuye este paso a "las notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero que persistentemente han venido y vienen afectando al entorno de ese país, y que imposibilitan de hecho y de derecho una mínima estabilidad operativa en sus actividades". Hasta ahora, Meliá había tratado de limitar su exposición en Cuba rompiendo sus vínculos con Gaviota, la sociedad turística controlada por Gaesa.Sin embargo, el endurecimiento de las sanciones aprobado la semana pasada por la Administración Trump ha terminado por precipitar su salida. Washington amplió la lista de entidades vetadas al incorporar al Ministerio de Turismo cubano, extendiendo así las restricciones a actividades que hasta ahora habían quedado al margen de las medidas. La inclusión en esa lista impide a las entidades afectadas mantener relaciones económicas con empresas estadounidenses y les cierra el acceso al sistema financiero de Estados Unidos, lo que dificulta además sus operaciones con compañías internacionales que mantienen vínculos con ese mercado.Con esta decisión, el grupo que dirige Gabriel Escarrer pone fin a toda su actividad de gestión y comercialización en Cuba, que canalizaba a través de su filial portuguesa Ilha Bela, y abandona un mercado en el que llegó a construir la mayor cartera hotelera de la isla, con alrededor de treinta establecimientos y cerca de 14.000 habitaciones bajo gestión.La retirada también dejará huella en sus cuentas. Meliá está evaluando el impacto financiero derivado de su salida del mercado cubano, un proceso que incluye la posible revisión del valor contable de los activos vinculados a la isla. La hotelera detallará el alcance de ese ajuste el próximo 30 de julio, con motivo de la presentación de los resultados correspondientes al primer semestre de 2026.Consumada la salida de Meliá, el foco está sobre Ibersotar, la otra cadena española que ha acelerado su salida de la isla al desvincularse de Gaviota y cesar sus operaciones en una docena de hoteles. La compañía mantiene seis hoteles en la región a través de alianzas con grupos turísticos vinculados al Gobierno cubano, pero no a Gaesa. Consultada por sus planes en este mercado, la hotelera no ha trasladado su respuesta a cierre de este artículo. Menor exposición tiene la división hotelera del grupo Barceló, cuyo CEO para EMEA, Raúl González, ya reconoció que no quiere asumir riesgos en el país caribeño donde gestiona dos hoteles en la isla caribeña y solo uno de ellos, el de Solymar de Varadero, está operativo.