La hotelera española Meliá abandona definitivamente Cuba. El grupo balear ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que cesará toda su operativa en la isla a partir del próximo 24 de julio. Culminando así un repliegue iniciado el pasado mes de junio y que pone fin a más de tres décadas de presencia en el principal destino turístico del Caribe para la compañía.

La empresa atribuye su salida a las “notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero” derivadas del endurecimiento del embargo estadounidense y de la inestabilidad que, asegura, ha impedido mantener una “mínima estabilidad operativa”. La decisión afecta a los 34 hoteles que formaban parte de su cartera en Cuba y supone el cese de los servicios de gestión hotelera, del uso de sus marcas, de la actividad receptiva de turistas y de la cadena local de suministros.

Décadas de presencia en la isla

La decisión ha sido adoptada por Ilha Bela Gestão e Turismo, la filial portuguesa a través de la que Meliá operaba sus establecimientos cubanos en régimen de gestión. El anuncio completa un proceso iniciado el pasado 3 de junio, cuando la compañía notificó la retirada inmediata de la gestión y del uso de su marca en un primer bloque de 15 hoteles.