Los jugadores de la selección española festejaron su segunda estrella mundialista por las calles de Madrid donde cantaron, bailaron y saltaron al compás de dos millones de fanáticos que se sumaron a los festejos.El paso del micro descapotable con los jugadores provocó escenas curiosas, en medio de un concierto de bocinas, gritos de alegría y miles de banderas amarillas y rojas que tiñeron el centro de Madrid. Ferran Torres, el goleador de la final, apareció sin camiseta, como Marcos Llorente. Pero lo curioso es que se puso una gorra roja con el texto 'Make Spain great again' ('Hagamos que España sea grande otra vez'), en referencia al eslogan utilizado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump 'Make America great again'.Cuando los campeones del Mundo se subieron a un escenario en la plaza de Cibeles, el parque se convirtió en el salón de una multitudinaria fiesta. En medio de la algarabía, 120.000 gargantas le cantaron el cumpleaños a Álex Baena, que se quedó parado en medio del escenario, entre la risa y el desconcierto, mientras sus compañeros lo empujaban hacia delante.El cartel contra Paredes y el DJ improvisadoDurante los festejos, algunos de los hinchas les hicieron llegar distintos objetos a los jugadores que estaban en el micro. En un momento, llegó al plantel un cartel que representaba el trofeo del Mundial, pero con la cabeza de Luis de la Fuente, el técnico, sustituyendo la pelota de fútbol que habitualmente lo corona.Y no fue todo: los hinchas le dieron a Lamine Yamal una imagen de su hermano Keyne emulando a una estampa de un santo. Por detrás, estaba escrito: "Velada del Año VII: Paredes vs. Gavi", en alusión al evento de boxeo amateur y al enfrentamiento entre el argentino y el español al terminar la final del Mundial que está siendo investigado por la FIFA. Al ver el texto, Yamal dijo a cámara: "Nos vemos".El delantero Borja Iglesias, hizo las veces de DJ en la mesa de mezclas. Contó para eso con el apoyo de Pedro Porro que, micrófono en mano, entonó el cántico de 'campeones del mundo' e inició el 'Cumpleaños feliz' para su compañero Álex Baena, que nació el 20 de julio de 2001.El increíble tatuaje de CucurellaMarc Cucurella hizo una insólita promesa antes del Mundial de Estados Unidos, México y Canada, que tras la victoria de la "Furia Roja" en la final tomó otra relevancia..El lateral izquierdo dijo que si España se consagraba campeona del mundo, se tatuaría la cara de su entrenador Luis de la Fuente. "Si ganamos el Mundial me tatúo la cara de Luis de la Fuente. Pequeñito, pero creo que es un buen recuerdo. El sitio habría que pensarlo. Yo firmo el tatuaje, luego habría que mirar el sitio y dónde", prometió.Con la consagración frente a Argentina, los periodistas le consultaron por su promesa: "No lo sé todavía. Tengo que pensar a ver dónde me lo pongo. También la gente me preguntará, entonces no tiene que ser en un sitio visible, pero bueno".“Yo creo que ahora tenemos un largo viaje, espero que me den ideas, lo piense y tocará hacerlo”, aseguró el ahora jugador del Real Madrid. El curioso saludo de Lamine Yamal a la infanta SofíaLos integrantes de la selección española que se coronó en Estados Unidos visitaron a la familia real en el Palacio de La Zarzuela, cuyos trabajadores realizaron un pasillo a los campeones, que entraron encabezados por Rodri, quien llevaba la Copa del Mundo.El rey Felipe VI y su esposa Letizia felicitaron a los campeones junto con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes lucieron la camiseta blanca de la selección con el número 26, correspondiente al presente año.Felipe VI sorprendió a todos con un gesto de afecto hacia Yamal, a quien abrazó de manera efusiva.Lo curioso es que cuando al jugador de 19 años le tocó saludar a la infanta Sofía, corrió la mirada rápidamente y la saludó de forma fría, lo que se leyó como un gesto de timidez.
El jugador con la gorra de Trump, la chicana contra Paredes y la inesperada promesa de Cucurella, todo lo que no se vio de los festejos de España campeón
El recorrido de los campeones del Mundo por las calles de Madrid dejó escenas curiosas.La visita de los jugadores a los Reyes de España también aportó otros momentos de color.










