La primera portavoz del Gobierno de José Antonio Kast, la periodista Mara Sedini, duró 69 días en su cargo. Su abrupta salida llegó después de un cuestionado desempeño comunicacional por parte de la oposición e incluso del oficialismo. La exSecretaría General de Gobierno (Segegob) había mantenido silencio, pero este lunes acudió al programa de debate político Sin Filtros para adelantar que esta noche dará una entrevista en la que hablará “con la verdad, siempre de frente”. Sedini escogió un espacio en el que fue panelista, cuyo sello es el tono confrontacional. Sobre su paso por La Moneda, adelantó que fue una experiencia “enriquecedora”, pero también una “llena de muchas mentiras, muchos artilugios, situaciones fuera de contexto, malas interpretaciones y, por supuesto, un ensañamiento que creo fue evidente para prácticamente todo el país“.Sedini, de 41 años, no tenía experiencia en el servicio público cuando Kast la nombró portavoz de su Administración. Solo había ensayado como portavoz de la Oficina del Presidente Electo (OPE) en el periodo entre el triunfo electoral del republicano y la toma de poder el 11 de marzo. Sin militancia política, fue ella quien se acercó al equipo de Kast durante la campaña presidencial para ofrecer su ayuda, donde fue adquiriendo notoriedad comunicacional. Pero una vez en La Moneda fueron constantes sus deslices y su inexperiencia, que se comparó con el dominio de quien había ocupado el cargo anteriormente, la comunista Camila Vallejo en el Gobierno de Gabriel Boric(2022-2026).Un trasíé por el que le consultaron este lunes en Sin Filtros fue cuando indicó que el exguerrillero Galvarino Apablaza, exmiembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), había sido “condenado” por el asesinato en Santiago, el 1 de abril de 1991, del senador Jaime Guzmán, fundador de la UDI. Luego, en redes sociales, aclaró que Apablaza es un prófugo de la justicia chilena y no está condenado, sino acusado de ser el autor intelectual del crimen. Otro fue el día en que evitó responder las preguntas de la prensa y corría por los pasillos del palacio presidencial intentando esquivar a los periodistas. “Vamos a ver si efectivamente yo estaba arrancando de la prensa”, adelantó en el programa.Durante la gestión de Sedini, las críticas fueron abundantes y, muchas veces, transversales. La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, la describió como una portavoz que “estaba muda, no hablaba, no salía, arrancaba, no comunicaba”. Desde la propia derecha tradicional, Katherine Martorell, secretaria general de Renovación Nacional, apuntó —sin nombrarla directamente— que su falta de experiencia política impidió que lograra transmitir lo que el Gobierno de Kast quería comunicar. A esos cuestionamientos se sumaron reparos por errores en cifras entregadas públicamente y por declaraciones que terminaron generando más ruido que claridad.El pasado domingo 19 se cumplieron dos meses desde que el mandatario le pidió la renuncia a Sedini que, según ha trascendido en la prensa local, no se tomó bien la solicitud. Han sido “meses de reflexión, de depurar un poco lo que estaba pasando, analizar y hoy estoy lista para venir a contar mi verdad”, ha dicho este lunes. “Vamos a conversar con calma acerca de todo lo que pasó y, por supuesto, con el sello del programa, vamos a hablar sin filtros de todo”, añadió. Hasta el Gobierno de Kast, no era común en la política chilena que la primera línea de las autoridades vinieran de un espacio televisivo marcado por los debates estridentes y, varias veces, por las descalificaciones entre un sector ideológico y otro. En la Administración de derecha, sin embargo, han sido varios los que pasaron por el panel de Sin Filtros, por lo que no resulta extraño que sea el espacio que la exportavoz de Gobierno haya escogido para romper el silencio.