La inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad para las empresas. Según la encuesta The State of AI 2025, elaborada por McKinsey, el 88 % de las organizaciones a nivel mundial ya utiliza inteligencia artificial en al menos una función de su negocio y, así, consolida un crecimiento sostenido en los últimos años. Sin embargo, el verdadero desafío ya no radica en adoptar esta tecnología, sino en traducirla en mayor productividad, nuevos modelos de negocio y ventajas competitivas sostenibles.