La futura ley antitabaco a la que el Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes ha sido recibida por el sector tabacalero y la hostelería con fuertes críticas. Cuestionan que el borrador del texto legislativo se haya aprobado sin el informe preceptivo del Consejo de Estado, pero sobre todo afean sus principales medidas, como la ampliación de espacios libres de humo o la equiparación regulatoria del tabaco tradicional con nuevos productos en el mercado. Según los sectores afectados con la norma, la prohibición de fumar en terrazas supone una “excepción en Europa”, donde solo en Suiza existe esta restricción, al tiempo que sostienen que existen numerosos estudios y “evidencia científica” sobre la reducción de daños de dispositivos electrónicos, como cigarrillos electrónicos o vapeadores, y otros artículos frente al tabaquismo.La Mesa del Tabaco, que representa a agricultores, transformadores, industria, mayoristas, fabricantes de máquinas expendedoras, estancos, además de la CEOE y las federaciones agroalimentarias de UGT y CC OO, ha sido una de las agrupaciones que ha censurado que el Ejecutivo haya iniciado la tramitación parlamentaria sin esperar a que la Comisión Europea haya concluido la revisión de las directivas que regulan esta materia. De hecho, apunta que el Consejo Económico y Social (CES), órgano consultivo del Gobierno en materia socioeconómica y laboral, así como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), advirtieron de la necesidad de coordinar la regulación española con la revisión del marco europeo para “evitar incoherencias y sucesivas modificaciones normativas”.En esta línea, también ha rechazado que no haya recabado el dictamen del Consejo de Estado, exigible para los anteproyectos que desarrollan normas comunitarias. Mismo reproche ha manifestado la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España, que ha recordado que en el periodo de consultas se acumuló “todo tipo de observaciones, alegaciones y críticas de organismos tanto españoles como europeos”. Aun así, Miguel Ángel Martínez, presidente de la patronal de estanqueros, ha señalado que lo que necesita el mercado del tabaco es una buena regulación, en especial la de los productos que “llevan años en un cierto limbo legal”. Según datos aportados por la agrupación que representa el conjunto del sector del tabaco en el país, la cadena de valor de este producto aporta 3.755 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB), sostiene cerca de 61.500 empleos y genera más de 10.100 millones de euros en ingresos fiscales. Por eso, pide que la regulación tenga en cuenta tanto el impacto económico como en el empleo.Impacto de la prohibición en terrazasUna de las reformas que prevé el texto legislativo que se envía ahora a las Cortes Generales es la ampliación de espacios libre de humos, extendiendo la prohibición de fumar a terrazas. Según ha dicho la ministra de Sanidad, Mónica García, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, “una familia, una embarazada, un paciente asmático o con una patología crónica, cualquiera que quiera disfrutar de su ocio libremente en una terraza, debería poder hacerlo sin que el humo de las mesas de alrededor forme parte del menú”. No obstante, los hosteleros rechazan rotundamente esta afirmación, al entender que “actualmente existe una buena convivencia entre fumadores y no fumadores en las terrazas”.“Las terrazas son espacios abiertos y esta medida no va a proporcionar un descenso del consumo, sino que lo va a desplazar a otros espacios”, ha señalado José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España, que hace especial hincapié en que la reforma no entra en vigor todavía, a la espera de que el Congreso de los Diputados y Senado la aprueben definitivamente. Según esta organización empresarial, que representa a los más de 300.000 restaurantes, bares, cafeterías y locales de ocio españoles, los encuentros con fumadores tendrán lugar en “espacios cerrados como los domicilios, aumentando la exposición al humo”. Así, vaticina que la norma fomentará “el consumo desordenado en las inmediaciones de las terrazas, donde no hay lugares habilitados para los residuos, con el consiguiente perjuicio para el entorno y los vecinos”. Por ello, cree que a los profesionales del sector se le atribuirá una “carga añadida”, ya que se verán obligados a asumir funciones de vigilancia que no les corresponde. Por otro lado, la agrupación de hosteleros advierte de que la medida tendría un “impacto negativo para el turismo y la imagen internacional del país”, ya que España se convertiría en una excepción dentro de Europa, al ser el único país del entorno comunitario que tenga una norma de este calibre. En este sentido, recuerda que Francia ha excluido las terrazas de las restricciones de tabaco para no perjudicar a los hosteleros ni al turismo.Con todo ello, Álvarez Almeida hace una llamada a los grupos parlamentarios para que analicen el impacto real de la prohibición “en términos de empleo, actividad empresarial, competitividad turística y experiencia de los clientes” y se den cuenta de algo que desde el sector consideran “que no tiene mucho sentido”. Y concluye que, para luchar contra el tabaquismo, “lo que hace falta es más sensibilización, más educación y más criterio”.Rechazo a la equiparación de productosOtras líneas maestras de la reforma, que se enmarca en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027, son las limitaciones de acceso y consumo a menores, la equiparación de los cigarrillos electrónicos a los tradicionales con tabaco —contengan o no nicotina— y la prohibición de todas las formas de publicidad y promoción, incluida la cartelería en los escaparates. “Da igual que la nicotina llegue a través de un cigarrillo convencional, un vapeador o de una bolsa de sabores. Cuando existe un riesgo para la salud, una capacidad de generar adicción, deben aplicarse las mismas medidas”, ha resaltado la ministra de Sanidad. Mónica García ha afirmado tras el Consejo de Ministros que “la realidad del tabaquismo ha cambiado” desde que se sacó el humo de los interiores con la norma que entró en vigor en enero de 2011, debido a que en la actualidad el cigarro convencional convive con vapeadores, tabaco calentado, bolsas de nicotina, productos de hierbas y dispositivos desechables. Unos productos, que según García, se han convertido en “especialmente atractivos para los jóvenes”. Al respecto, la Mesa del Tabaco ha insistido en que el sector está comprometido con la protección de los menores e insta a que cualquier cambio normativo se apoye en la “evidencia científica disponible”, así como en la “evolución del mercado y evitar una equiparación general que limite la innovación y el desarrollo de alternativas dirigidas a los consumidores adultos”.La Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) cree la reforma se hace “sin acometer problemas más urgentes”. Así, ve en la equiparación de productos “un error de graves consecuencias” porque aleja “al consumidor de alternativas menos dañinas”. “La futura ley debe regular basándose en las diferencias entre el tabaco de combustión y los productos sin humo, respaldados por evidencia científica como herramientas para abandonar el tabaquismo y con resultados positivos en otros países de nuestro entorno”, opina esta patronal.
La hostelería y el sector del tabaco rechazan la prohibición de fumar en terrazas y la equiparación con vapeadores
Las patronales critican que no se haya esperado a la revisión de la normativa comunitaria y advierten que España será una “excepción en Europa”












