Encajonado entre calles adyacentes a Via Laietana, el Palau de la Música Catalana busca ganar visibilidad. Para ello ha alquilado el local del edificio que conecta su terraza exterior con esta arteria central de Barcelona. La voluntad es la de acercarse a la ciudadanía y mejorar el entorno. “Queremos que este barrio respire cultura, algo a lo que ya contribuimos con el edificio de la calle Ortigosa done el Orfeó Català hace algunos de sus ensayos y donde tenemos la Escola Coral”, apunta Joaquim Uriach, presidente de la Fundación Orfeó Català-Palau de la Música.Lee tambiénLas obras ya están muy avanzadas en estos bajos situados en el número 54 de Via Laietana y que suman un superficie conjunta de 354.53 metros cuadrados. Para ello se han unido dos locales que corren paralelos a la calle Ramon Mas y que ahora contarán con acceso tanto por la calle principal como por la calle Palau de la Música. Anteriormente este espacio albergó okupas que celebraban raves nocturnas y, al otro lado, había una tienda china de ropa de mujer. Laie ya gestiona las tiendas de la Pedrera, la Sagrada Família o el MNAC, y acaba de ganar el concurso del VaticanoDado que no estaba en venta, el Palau ha optado por un alquiler a largo plazo -veinte años, de momento- y lo ha diseñado como un espacio polivalente que combina la atención al público, un espacio expositivo y una nueva tienda gestionada por Laie, la librería que ha ganado el concurso público y que ya lleva establecimientos en la Pedrera, la Sagrada Família o el MNAC, y que acaba de ganar el concurso del Vaticano. Además, en el extremo más cercano al Palau se ha dispuesto un box inmersivo con capacidad para una docena de personas que podrán escuchar, como parte o no de la visita guiada al edificio, una cata de cinco minutos de la fuerza coral del Orfeó Català.Aspecto que tiene actualmente el local del número 54 de Via Laietana y que corre paralelo a la calle Ramon Mas que conduce al PalauLlibert Teixidó”Le hemos encargado al compositor Marc Timón una pieza que reúna tanto los detalles como la fuerza común de la música coral. Esta será la que se escuche cuando inauguremos, pero más adelante los contenidos se irán actualizando”, apunta Judith Pi, directora general adjunta del Palau e impulsora de este proyecto que tiene en cuenta el gusto arquitectónico y de diseño de interiores.Durante una visita de obras celebrada este martes, cuando los operarios ya habían descubierto las lunas de los ventanales, la dirección del Palau ha jugado a imaginar cómo esta presencia contribuirá al proceso de transformación de Via Laietana en un gran eje ciudadano más amable, accesible, orientado al paseo y que ahora será también puerta de acceso a la cultura.El presidente del Palau, Joaquim Uriach, con su directora general adjunta y su director general, Judith Pi y Joan Oller, en el local actualmente en obrasLlibert Teixidó”El Palau siempre se ha adaptado a los tiempos cambiantes. Ahora la venta de entradas se efectúa cada vez más a través de internet por lo que el papel de las personas que proveen de tickets se transforma y pasa a ser el de la atención personalizada. Se trata de que en esta Nova Porta se pueda acompañar y asesorar a las personas que acudan, porque cada vez hay más público que es más receptivo a este tipo de atención”, indica Joan Oller, director general de la sala.El proyecto también quiere explicar el relato del Palau y del Orfeó, de ahí que junto a la venta de objetos haya elementos informativosEl proyecto tiene entre sus objetivos explicar el relato del Palau y del Orfeó, que tiene un origen social y que, luego, con el tiempo, incorpora la excelencia como un objetivo, así como la defensa de la cultura catana y la participación de la ciudadanía. De ahí que el nuevo espacio una la venta de objetos relacionados con la sala con elementos informativos, tanto de la historia humana y arquitectónica de la sala como de los contenidos musicales actuales o históricos que ahí tienen o han tenido lugar. Según Oller, se dirige al “público de casa, para que mejore su experiencia, a la vez que a la gente de fuera. “Nos sentimos alienados con lo que propone Barcelona Turisme: no es que queramos más turistas en Barcelona sino que el turismo que venga tenga una inquietud cultural a la que nosotros podamos contribuir”.En cuatro años, el número de visitas anuales al Palau, tanto para ver el edificio como para atender a una actividad musical, han pasado de 600.000 a casi un millón. Pero la sala quiere que el público siga creciendo.Por otra parte, el Palau se plantea llevar a cabo un nuevo plan de usos y de espacios, dado que deja atrás las taquillas tradicionales y la actual tienda junto a la cafetería, un espacio, este, que posiblemente destinará a punto de información, pues “al estar la recepción escondida, mucha gente se dirige ahora a los propios camareros, y eso hay que solucionarlo”.Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York
El Palau de la Música culmina la nueva puerta que ha de abrir la sala modernista a la ciudad
Alquilado por 20 años, el local de la Nova Porta del Palau conecta con Via Laietana y albergará la atención al público, exposiciones, una tienda Laie y un espacio inmersivo para escuchar al Orfeó Català







