Sergio LozanoBarcelona 15/07/2026 17:30 Actualizado a 15/07/2026 19:24 El nuevo Sant Jordi Club ya tiene cara y forma, el de una inmensa caja polivalente de 65 metros de ancho y 27 de alto –el doble del tamaño actual– con una estética asimilada al Palau Sant Jordi y un espacio exterior reformulado para facilitar los accesos e invitar a la gente a acercarse a la montaña de Montjuïc. Estas son las grandes coordenadas del proyecto ganador del concurso para la reforma del vetusto equipamiento, que correrá a cargo de los estudios de arquitectura Jorge Vidal y el parisino Bruther con un presupuesto de 70 millones de euros a cargo de BSM, gestora de la Anella Olímpica, y el 2029 como fecha prevista de inauguración.Con el nombre de Paisatge Sonor, el proyecto del nuevo Club podrá alojar entre 3.000 y 9.000 personas (actualmente tiene capacidad para 4.600) dispondrá de la tecnología más avanzada tanto en materia de sonido como en cuestiones logísticas, “para atraer a los mejores artistas y compañías”, apuntó el alcalde Jaume Collboni este miércoles desde el recinto que será derribado en julio del 2027.El aquitecto Jorge Vidal en la presentación del proyecto Nico Tomás / ACNEl actual recinto será derribado en julio del 2027 y el nuevo se inaugurará en el año 2029En su lugar se erigirá una “máquina arquitectónica”, como la definió el arquitecto Jorge Vidal por la capacidad polivalente del nuevo recinto, que dispondrá de nuevos y mayores accesos gracias a la construcción de un hall de 12 metros de fondo por 10 de alto en el lado oeste del Club. También se construirán rampas de acceso desde el Palau Sant Jordi para facilitar la conectividad desde la explanada, cerca del INEFC donde está previsto (dentro de mucho, mucho tiempo) instalar la entrada a la futura parada de la línea 2 del metro.El interior de la sala dispondrá de unas gradas fijas más otras retráctiles para facilitar actuaciones de todo tipo, con el público de pie o sentado, con el escenario en una esquina o en el centro, así como desfiles de moda o competiciones deportivas. Para ello el espacio dispondrá de tabiques móviles que modificarán el tamaño final de 13.000 metros cuadrados de la sala, que permitiría instalar un escenario de hasta 55x25 metros, “unas medidas que no son razonables”, como afirmó Vidal, en cuyo proyecto no contempla el uso máximo de esta superficie para el escenario.Lo que sí está previsto es el aprovechamiento de los tubos hexagonales que conforman el techo, por el cual podrá moverse el equipo técnico para instalar equipos de luz y sonido en cualquier punto. Es una de las soluciones que permiten adaptar a las necesidades musicales esta sala box in box (completamente aislada acústicamente, como los locales de ensayo) mediante una capa de 50 centímetros que rodea todo el edificio, además de medidas como cortinas de terciopelo pesado, butacas perforadas o soportes antivibratorios en la maquinaria. Recreación del interior REDACCIÓN / Otras FuentesDe esta manera se podrán celebrar simultáneamente conciertos en el Club y en el Palau Sant Jordi sin que exista contaminación acústica. “Hemos tenido en cuenta la geometría de la sala y del techo, que nos ayuda a mejorar la reverberación”, apuntó Vidal, que destacó también cómo la reforma exterior respeta el espíritu original del Palau, respetando la silueta del edificio y adaptándose al diseño original del arquitecto japonés Arata Isozaki.De la mano del nuevo Club llegará la reforma urbanística del entorno, donde además de las pasarelas de conexión con el Palau se creará un nuevo acceso desde la antena telefónica y se transformará el acceso principal, donde actualmente hay una zona de aparcamiento. “Queremos darle continuidad al bosque” explicó el arquitecto, que ha trabajado en este aspecto con la paisajista Catherine Mosbach, responsable de la paisajización de la sede del Louvre en Lens. El objetivo es vincular la zona al sur del Club con el resto de espacios de la Anella Olímpica para cumplir el objetivo expresado por el alcalde de convertir la zona “en un lugar donde la gente quiera estar, donde vengan a pasear o hacer celebraciones”.Recreación del nuevo acceso REDACCIÓN / Otras FuentesLa reforma del Sant Jordi Club será la primera gran transformación del Palau Sant Jordi desde su inauguración en 1990, pensado para acoger los Juegos Olímpicos de 1992. Su uso original para eventos deportivos ha perdido fuerza paulatinamente en beneficio especialmente de los eventos musicales, hasta alcanzar el año pasado las 109 actuaciones entre los dos recintos, con una asistencia de 935.000 personas.
Así será el nuevo Sant Jordi Club: el futuro se escuchará en Montjuïc
Vidal-Bruther diseña la remodelación del recinto con más capacidad de público y mejor acústica






