Hace dos décadas, cuando Petróleos Mexicanos (Pemex) exportaba más de un millón de barriles diarios, un incremento en el precio internacional del petróleo se traducía casi de forma automática en mayores ingresos para el gobierno federal.
Hoy, ese efecto es mucho más limitado.De acuerdo con estimaciones de Banamex, si el petróleo promedia 80 dólares por barril en 2026, equivalente a un aumento de 17 por ciento respecto al promedio de 2025, México obtendría alrededor de 35.2 mil millones de pesos adicionales por exportaciones de crudo, es decir, unos 3.4 mil millones de pesos por cada dólar que aumente el precio del petróleo.
Sin embargo, esos recursos ya no representan el impulso que significaban hace dos décadas.
La menor plataforma de producción y exportación, la dependencia de combustibles importados y la necesidad de reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para contener el precio de las gasolinas redujeron el beneficio que un petróleo caro genera para las finanzas públicas.Incluso, Banamex estimó que si el gobierno hubiera absorbido por completo el incremento en los precios internacionales de los combustibles mediante subsidios, el costo fiscal habría superado los 42 mil millones de pesos, es decir, habría sido mayor que los ingresos extraordinarios generados por el alza en el precio del petróleo y no se podrían pagar.Menos exportaciones, menor beneficioEn 2025, México exportó alrededor de 580 mil barriles diarios de petróleo, con un precio promedio de 61.1 dólares por barril, lo que generó ingresos por 264.4 mil millones de pesos.Aunque un mayor precio internacional sigue generando recursos adicionales, el efecto es mucho menor al observado hace 15 o 20 años debido a que el país produce y exporta menos crudo."Eso reduce la sensibilidad positiva de las finanzas públicas al precio del crudo", comentó Arely Medina, economista de Banamex, en entrevista con MILENIO.La especialista explicó que la estrategia energética también ha cambiado.











