NoticiaGremio sostiene que el proyecto genera distorsiones tributarias e impactaría costos del transporte, alimentos y operación de estaciones de servicio.,La gasolina corriente aumentaría 860 pesos por galón, al pasar de 16.291 a 17.151 pesos, mientras que el ACPM subiría 841, hasta ubicarse en 12.417 peso por galón. Foto: Policía.PERIODISTA ECONÓMICO23.07.2026 12:53 Actualizado: 23.07.2026 12:53

La reforma tributaria presentada por el saliente Gobierno de Gustavo Petro al Congreso de la República, podría traducirse en un aumento acumulado de 1.942 pesos por galón en el precio de la gasolina corriente y de 1.331 pesos por galón en el ACPM al cierre de 2028, según un análisis divulgado este jueves por la Unión Gremial Somos Uno, organización que agrupa y representa a las estaciones de servicio del país.Según el estudio, elaborado con base en la estructura oficial de precios de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) correspondiente a junio de 2026 y el articulado radicado por el Ejecutivo el pasado 20 de julio, el primer incremento se produciría el 1.° de enero del próximo año. LEA TAMBIÉN En esa fecha, la gasolina corriente aumentaría 860 pesos por galón, al pasar de 16.291 a 17.151 pesos, mientras que el ACPM subiría 841, hasta ubicarse en 12.417 peso por galón, según las proyecciones del gremio. Luego, el gravamen al alcohol carburante previsto para julio de 2027 y el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al ingreso del productor hasta el 19 por ciento, contemplado para enero de 2028, completarían el incremento acumulado estimado para ambos combustibles.Durante la presentación del análisis, el vocero nacional de Somos Uno, David Jiménez Mejía, aseguró que el proyecto presenta tres problemas estructurales.El primero, explicó, tiene que ver con el componente ambiental de la iniciativa. Según el dirigente, aunque el Gobierno proyecta recaudar 7,58 billones de pesos por concepto del IVA a los combustibles hacia 2028, el componente ambiental representaría apenas 218.000 millones, por lo que considera que existe una diferencia significativa entre el discurso ambiental y la fuente real del recaudo.David Jiménez Mejía, vocero nacional de Somos Uno, que representa a las estaciones de servicio. Foto:ComceAdemás, cuestionó que el proyecto contemple gravar con IVA el alcohol carburante y los biocombustibles, pese a que la propia iniciativa reconoce que estos no hacen parte de los combustibles fósiles.El segundo reparo está relacionado con el tratamiento tributario del ACPM. Según Jiménez Mejía, el articulado rompe el esquema de IVA plurifásico al excluir la venta minorista del diésel, lo que convertiría el impuesto en un mayor costo para transportadores, productores agropecuarios e industrias. "No sería un IVA descontable sino un impuesto en cascada que terminaría incorporándose al precio del transporte de carga, de los alimentos y de buena parte de la producción nacional", afirmó el dirigente gremial. LEA TAMBIÉN El tercer punto hace referencia al efecto ambiental de la medida. El gremio sostiene que la experiencia reciente demuestra que incrementos en el precio de los combustibles no necesariamente reducen el consumo, por lo que considera que la propuesta tendría un importante efecto recaudatorio, pero un impacto limitado sobre la disminución de emisiones contaminantes.Impacto a las estacionesLa organización también manifestó preocupación por el IVA que recaería sobre el margen regulado de las estaciones de servicio.Según sus cálculos, gravar ese margen representaría cerca de 219 pesos adicionales por galón, equivalentes a cerca de 928.000 millones anuales.Jiménez Mejía sostuvo que, contrario a lo planteado por el Ministerio de Hacienda, muchas estaciones no podrían trasladar ese mayor costo al consumidor debido a que el precio de los combustibles se encuentra regulado, por lo que tendrían que absorber el impuesto, reduciendo de manera importante su rentabilidad.Inspecciones a estaciones de servicio en Cúcuta, Tumaco y Jamundí. Foto:Ministerio de Minas y EnergíaFrente a ese escenario, la Unión Gremial Somos Uno solicitó al Gobierno y al Congreso introducir cuatro modificaciones al proyecto antes de su aprobación.Entre estas propone mantener el esquema de IVA plurifásico para el ACPM, conservar la exclusión del IVA para el alcohol carburante y los biocombustibles, incorporar el IVA del margen minorista como un componente independiente dentro de la estructura oficial de precios y aplazar la expedición del proyecto de resolución de la CREG relacionado con este tema mientras el Congreso define el texto definitivo de la reforma tributaria.Por último, el dirigente aseguró que el gremio no se opone a que el sector contribuya al fortalecimiento de las finanzas públicas, pero pidió que el diseño tributario no termine afectando la sostenibilidad de las estaciones de servicio, especialmente en municipios donde existe un único punto de abastecimiento. LEA TAMBIÉN "No nos oponemos a contribuir, pero el diseño debe ser técnicamente correcto. El problema fiscal es real y no lo negamos. Estamos dispuestos a discutir cuánto debe aportar el sector. Lo que pedimos es que el impuesto se cobre donde el legislador decida cobrarlo y no donde una omisión de diseño lo termine depositando. En 226 municipios de Colombia existe una sola estación de servicio; si el margen deja de cubrir los costos de operación, no habrá quien garantice el abastecimiento de combustibles", concluyó Jiménez Mejía. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.