El independentismo busca reactivarse de cara a la próxima Diada. La Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural, la Associació de Municipis per la Independència (AMI), el Consell de la República, la Intersindical y Ciemen han escenificado este martes un nuevo intento de reconstruir la unidad del independentismo civil con una convocatoria conjunta para el 11 de septiembre. Bajo el lema Hi soc. Hi som. Pel present y el futur, independencia’ (Estoy. Estamos. Por el presente y el futuro, independencia), las seis entidades han hecho un llamamiento a recuperar la movilización en las calles tras varios años marcados por el descenso de la participación y la pérdida de impulso del movimiento. Las organizaciones han presentado de nuevo una movilización descentralizada con actos en Barcelona, Girona y Amposta. En la capital catalana, dos columnas partirán a las 17.14 horas desde la Gran Via y la Via Laietana para confluir en la plaza de Catalunya, donde se celebrarán los parlamentos finales. Girona y Amposta acogerán también marchas simultáneas con un formato similar.El presidente de la ANC, Josep Vila, ha insistido en que la unidad resulta imprescindible para recuperar fuerza política. “No basta con sentirse independentista. Hay que estar, hay que movilizarse”, ha afirmado durante la presentación. Vila ha defendido que las entidades quieren demostrar que el independentismo social mantiene capacidad de convocatoria y ha reclamado dejar atrás las divisiones: “Divididos nunca ganaremos”.El dirigente de la ANC ha cargado además contra el Govern de Salvador Illa, al que ha acusado de impulsar un proceso de “desnacionalización y españolización” de Cataluña y de estar subordinado a los intereses del PSOE. Según Vila, esa dependencia impide afrontar problemas como el deterioro de Rodalies, la crisis de la vivienda, las dificultades de la sanidad y la educación públicas o la situación del catalán.El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, ha reivindicado igualmente la necesidad de volver a ocupar el espacio público para denunciar lo que considera una vulneración continuada de los derechos nacionales, lingüísticos y civiles de Cataluña. Ha citado como ejemplos la aplicación de la amnistía, el caso Pegasus o las resoluciones judiciales sobre el modelo lingüístico en la escuela.Preguntado por la posible presencia de dirigentes o simpatizantes de Aliança Catalana en las manifestaciones, Vila ha evitado establecer vetos. Ha asegurado que las entidades no invitan ni excluyen a partidos concretos porque la convocatoria se dirige a la ciudadanía, aunque ha subrayado que las organizaciones convocantes mantienen un compromiso “absoluto” con los derechos humanos y la democracia.El resto de entidades ha vinculado también la independencia con la mejora de los servicios públicos y las condiciones de vida. Desde el Consell de la República se ha criticado el acuerdo de financiación de la Generalitat por considerarlo insuficiente, mientras que la Intersindical y Ciemen han reivindicado un proyecto de país que combine la defensa de la soberanía con el rechazo a la extrema derecha y a los discursos de odio. Con el regreso al amarillo como color de la camiseta oficial de este año, las entidades aspiran a recuperar el simbolismo de las grandes movilizaciones de la década pasada y medir si el independentismo conserva capacidad para volver a llenar las calles.