La guerra en Irán continúa avanzando. Teherán ha reivindicado en las últimas horas varios ataques contra más buques en el estrecho de Ormuz. A su vez, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, confirmaron el bloqueo marítimo contra la navegación saudí anunciado este lunes. La Guardia Revolucionaria iraní asumió la autoría del ataque contra un petrolero registrado durante la madrugada en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Omán, que obligó a la tripulación a abandonar la embarcación, además de otros dos incidentes ocurridos el lunes en la misma vía marítima. Los ataques se produjeron durante la décima noche consecutiva de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aseguró que las operaciones estuvieron dirigidas contra centros de mando y posiciones de lanzamiento de misiles y drones con el objetivo de reducir la capacidad de Teherán para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula una parte significativa del suministro mundial de petróleo. En paralelo, los rebeldes hutíes han rechazado este martes la declaración emitida el lunes por Arabia Saudí, en la que el reino condenó el bloqueo marítimo anunciado por el grupo y reiteró su respaldo al Gobierno yemení reconocido internacionalmente. TE PUEDE INTERESAR En un comunicado, el Ministerio de Exteriores de la administración hutí, no reconocida internacionalmente, afirmó que la posición saudí demuestra que Riad continúa tratando a Yemen "como un territorio bajo su control". El grupo, además, acusó al reino de mantener un bloqueo sobre las zonas bajo dominio rebelde y advirtió de que, si no cesa esa política, "debería atenerse a las consecuencias". Los hutíes justifican el embargo marítimo contra la navegación saudí bajo el lema "bloqueo por bloqueo" como una respuesta al supuesto bloqueo impuesto por Riad desde el inicio de la guerra y han anunciado que impedirán el paso de embarcaciones vinculadas al reino por el estrecho de Bab al Mandeb, una ruta por la que transita alrededor del 12% del comercio marítimo mundial. Los rebeldes también advirtieron por radio a los buques mercantes que evitaran las rutas marítimas vinculadas a Arabia Saudí, lo que ha generado temores de nuevas interrupciones en uno de los corredores marítimos más transitados del mundo. Arabia Saudí respondió rechazando las acusaciones de los insurgentes y calificó el bloqueo como una amenaza a la libertad de navegación. El Ministerio de Exteriores saudí aseguró que adoptará "todas las medidas necesarias" para proteger sus buques de acuerdo con el derecho internacional e instó a la comunidad internacional a exigir el cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra los ataques hutíes a la navegación comercial. TE PUEDE INTERESAR Asimismo, la coalición militar liderada por Riad informó de que ha reforzado las medidas de seguridad en el estrecho de Bab al Mandeb y advirtió de que responderá "con rapidez y firmeza" a cualquier acción que amenace el tráfico marítimo. La nueva escalada se produce en un momento de creciente tensión regional. Irán lanzó también ataques de represalia contra Bahréin, Kuwait y Jordania, países que albergan bases militares estadounidenses, mientras el presidente iraní aseguró que el país ha vuelto a una situación de "guerra a gran escala". La combinación de ataques en Ormuz y el mar Rojo ha reavivado el temor a interrupciones en dos de las rutas marítimas más importantes para el comercio y el suministro energético mundial. La guerra en Irán continúa avanzando. Teherán ha reivindicado en las últimas horas varios ataques contra más buques en el estrecho de Ormuz. A su vez, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, confirmaron el bloqueo marítimo contra la navegación saudí anunciado este lunes.