La escalada bélica en Oriente Medio entró en una fase aún más crítica con la decisión de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, de declarar un embargo marítimo inmediato contra Arabia Saudita en el mar Rojo. Argumentando responder a un cerco previo por parte de Riad, los insurgentes buscan interrumpir la navegación hacia y desde los puertos saudíes, un movimiento que amenaza con estrechar el acceso al paso de Bab el-Mandeb y reducir hasta en un 7% el suministro petrolero mundial. TE RECOMENDAMOS¿QUÉ SON LOS REGISTROS AKÁSHICOS? LO QUE REVELA ESTA MIRADA ESPIRITUAL | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL El gobierno saudí y la coalición militar internacional rechazaron las acusaciones, tacharon el bloqueo de invención para elevar las tensiones y prometieron adoptar todas las acciones necesarias para salvaguardar sus buques e infraestructura energética. Por su parte, Estados Unidos intensificó sus operaciones militares en la región con nuevas acciones coordinadas por el Comando Central (Centcom), en medio de las tensiones por la seguridad de las rutas marítimas del mar Rojo y el estrecho de Ormuz. Frente a la intención hutí de bloquear el tránsito, Washington advirtió que no dudará en intervenir directamente contra la insurgencia yemita si continúan las amenazas al comercio internacional. A la par, el presidente Donald Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses no concluyeron su campaña contra Teherán y atribuyó al régimen iraní la responsabilidad directa del colapso. Desabastecimiento de recursos vitales y respuesta militar en Medio Oriente Las consecuencias de la guerra se resienten con dureza en la infraestructura civil y económica del Golfo. El cruce de ataques mediante drones y misiles contra plantas desalinizadoras y centrales eléctricas generó severos problemas de suministro de agua potable y electricidad en países como Kuwait, donde las autoridades pidieron implementar medidas de emergencia. En el mar, los Guardianes de la Revolución iraníes informaron de agresiones contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz y ataques hacia bases estratégicas en Kuwait, Baréin y Jordania, mientras que las fuerzas internacionales continúan interceptando proyectiles en la zona. En el ámbito económico, la vulnerabilidad de las principales vías de navegación mundial empujó el barril de petróleo Brent a mantenerse por encima de los US$90 debido al temor de interrupciones prolongadas en las exportaciones. Mientras naciones vecinas y mediadores internacionales, entre ellos Pakistán, insisten en solicitar moderación para reflotar los diálogos de paz y alcanzar un alto el fuego temporal, tanto Irán como la coalición liderada por Estados Unidos mantienen sus operaciones militares en desarrollo, elevando la presión humanitaria y la incertidumbre en toda la región.