Entre las opciones de programas de los electrodomésticos siempre hay un botón, a veces destacado en color verde, que se identifica como eco, no se sabe muy bien si por ser económico o ecológico. Al seleccionarlo y ver que el ciclo de lavado se alarga a más de tres horas, muchos usuarios lo descartan para seleccionar opciones más rápidas.
“Aunque parezca contradictorio, el programa eco dura más precisamente para consumir menos energía y menos agua”, explica Alfredo Gosálvez, secretario general de la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (FECE), en contra de la creencia popular de que más tiempo equivale a más gasto energético.
La trampa de la prisa
La explicación está en la gestión del calor que hacen los electrodomésticos, en palabras del experto: “El agua se calienta más lentamente y, en muchos casos, a una temperatura ligeramente inferior, porque calentar el agua es lo que más electricidad consume en una lavadora, por ejemplo”. En los ciclos rápidos o convencionales, el aparato debe alcanzar la temperatura deseada en pocos minutos, lo que requiere un pico de energía más elevado.
Al reducir la temperatura, “el programa alarga el tiempo de lavado precisamente para compensar esa menor temperatura”, aclara Gosálvez, con el objetivo de poder garantizar la limpieza. “Así el detergente tiene más tiempo para actuar y eliminar la suciedad sin necesidad de gastar tanta agua y energía”, añade.










