Punto de encuentroYa iniciaron las represalias en contra de quienes se articularon para frenar el segundo fraude en la Usac.
Todavía no se han terminado de resolver los casos de criminalización en contra de estudiantes, docentes y trabajadores de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) —y de las personas que los acuerparon— en su legítimo reclamo por revertir el fraude electoral que se dio en el año 2022, en el que fue impuesto como rector —para un primer período— Walter Ramiro Mazariegos Biolis, cuando ya se iniciaron las represalias en contra de quienes se articularon para frenar el segundo fraude en este 2026.
En tribunales siguen ventilándose los procesos judiciales que inició el Ministerio Público de Consuelo Porras Argueta por la toma de la universidad, con los permanentes retrasos y las componendas entre fiscales, jueces y magistrados afines a Mazariegos, que mantienen los “casos” abiertos y el arresto domiciliario como espada de Damocles.
Muy frescas están en nuestra memoria las imágenes de las capturas de profesores y estudiantes engrilletados como delincuentes y la vergonzosa conferencia de prensa que la Fiscalía organizó para justificarlas; y también las expulsiones de alumnos a través de procesos anómalos avalados por una mayoría de miembros del Consejo Superior Universitario (CSU).







