El efecto capitalidad explica una parte de por qué el Estado invirtió el año pasado más del doble en Madrid que en Catalunya. La otra parte es porque el gasto real en obras es menor en la comunidad catalana que en la que alberga la capital.Cerca de 1.200 millones de euros invirtió el Estado en sólo cuatro ministerios (ver gráfico adjunto) que se consignaron íntegramente en la comunidad de Madrid mientras que a Catalunya no llegaron ni 200. La estadística de la GAE (Intervención General del Estado) lo que analiza es la inversión que se puede regionalizar por comunidades. Hay siempre una parte que no se puede dividir por autonomías y que se presenta de manera agregada en otra estadística, por lo que los datos conocidos el viernes muestran lo que se asigna a cada comunidad.El citado informe asignó una inversión de casi 301 millones en Madrid del Ministerio de Transición Digital frente a los apenas 6.000 euros de Catalunya. En el caso del Ministerio del Interior, Madrid recibió una inversión de 288 millones por 5 millones de Catalunya. En Defensa, fueron 257 millones en Madrid y menos de 600.000 euros en Catalunya. En el Ministerio de Transportes, más de 346 millones fueron a Madrid y 179 a Catalunya.El director del servicio de estudios de la Cambra de Barcelona, Joan Ramon Rovira, explica que ese efecto sede o efecto capital tiene un impacto muy destacado en las inversiones del Estado de manera agregada. Rovira recuerda que inversiones no solo es construir infraestructuras como carreteras o vías de trenes sino, por ejemplo, dotar de equipos informáticos o de sistemas de telecomunicaciones a los ministerios. Y como el grueso de los ministerios están en Madrid es normal que se concentre allí esa inversión.La patronal acusa al Estado de asfixiar la economía catalana, deteriorar los servicios y frenar la competitividadPero en el capítulo de obras, Madrid también recibe más. La patronal Foment puso ayer como ejemplo la estadística de licitación que es el paso previo al inicio de un obra pública. Lluís Moreno, vicepresidente de Foment, aseguró que en tres últimos años, entre 2023 y 2025, Madrid acumuló 3.274 millones en licitaciones y Catalunya 2.538. Son 736 millones menos para la comunidad catalana.El también presidente de la Cambra de Contractistes d’Obres de Catalunya cree que es necesario un cambio para conseguir que el Estado ejecute las inversiones previstas. En un comunicado, Foment del Treball, que preside Josep Sánchez Llibre calificó de “insostenible, intolerable e inaceptable” el bajo nivel de inversión del Estado en Catalunya el último año.El viernes trascendió que el Estado invirtió en Catalunya en el 2025 un total de 1.321 millones, el equivalente al 8,6% de todo lo gastado en las comunidades y que se puede regionalizar por autonomías. Foment alertó que el “incumplimiento reiterado” de las inversiones del Estado “está asfixiando a la economía catalana, deteriorando los servicios públicos y frenando la competitividad de las empresas”. Como solución, la organizaciones de empresarios reclama el traspaso de los fondos y la gestión de las actuaciones a la Generalitat.Para Foment el problema de la inversión que deja de recibir “sistemáticamente” Catalunya no se trata de un hecho puntual, sino que es algo “estructural” que se repite año tras año. Si se compara la ejecución, ha caído al 57,4% en el 2025, cuatro puntos menos que en el 2024 y 13 más que en el 2023, último año con presupuestos.Foment asegura que Madrid obtuvo en los tres últimos años más licitaciones de obras que CatalunyaAunque la cifra de inversión aumente anualmente, queda una parte “muy significativa” sin ejecutar, critica la patronal. Para la entidad, un hecho crucial es que falta personal técnico y medios de la Administración del Estado en Catalunya, lo que provoca que la Generalitat acabe gestionando la tramitación de licitaciones, que se retrasan, como en carreteras estatales o Adif.Foment propone o bien aumentar el personal estatal de los técnicos y recursos necesarios o bien transferir los recursos y la gestión de las actuaciones a la Generalitat.Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).