Casi en el ecuador de su mandato y tras aprobar la ley de presupuestos, fruto de un acuerdo con ERC y los Comuns, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado este lunes cambios en un departamento rodeado de polémicas prácticamente desde el inicio de la legislatura. La consellera de Derechos Sociales e Inclusión, Mònica Martínez Bravo, ha decidido dejar el cargo "por razones personales", y será sustituida por Raúl Moreno, hasta ahora secretario general del Departament y, por lo tanto, número dos de la cartera.PublicidadEl de Mònica Martínez Bravo es el primer relevo del Ejecutivo de Salvador Illa, pero la oposición pide más cambios. ERC cree que "no será el último cambio" y que "un gobierno en estas condiciones es bastante precario para los retos que tiene hoy Catalunya". Los Comuns han aprovechado el anuncio para exigir la fragmentación del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y no descartan pedir cambios más adelante. Y Junts lo ha calificado de cambio "cosmético" y reclama una "remodelación profunda" en el Govern.Sílvia Paneque, consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y portavoz del Govern, es uno de los nombres que suena que será de las próximas en salir del Govern para ser la candidata a la alcaldía de Girona. Aunque ella ha dicho estar "centrada" en ser consellera y no en una eventual candidatura del PSC al Ayuntamiento de Girona para las próximas elecciones municipales, es una de las principales candidatas a ser la siguiente en abandonar el Ejecutivo. Paneque ganó las anteriores elecciones municipales, pero el pacto independentista entre Guanyem Girona -vinculado a la CUP-, Junts y ERC hizo a Lluc Salellas alcalde.La estrategia del "buen Govern"La etapa de Mònica Martínez será recordada por la ley del tercer sector, el acuerdo para la equiparación social y la transformación de la atención a la dependencia con el Plan Cura, entre otros. Pero también por polémicas como las presuntas irregularidades en la DGAIA, el servicio de protección de menores de la Generalitat, que vienen de épocas anteriores; el caso de una menor de 12 años que bajo la guarda de la DGAIA fue víctima de una red de pederastia, un caso que obligó a refundar el organismo en la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA); o los pagos indebidos de las diferentes prestaciones sociales de la Generalitat a beneficiarios, a los que el Departament pidió en un inicio su retorno.En estos dos años de legislatura, sin embargo, más polémicas han hecho tambalear la estrategia del "buen gobierno" de Salvador Illa. Hablamos de polémicas en departamentos como el de Educación, que le estalló en la cara el acuerdo cerrado con CCOO y UGT sin contar con el apoyo de los sindicatos mayoritarios en el sector; el de Interior, por la infiltración de agentes de los Mossos d'Esquadra en reuniones sindicales de Educació y profesores; el de Territorio, por la gran crisis que vive la red de Rodalies y el accidente ferroviario que acabó con la vida de un maquinista; o el de Salud, por el plan que preveía incentivos económicos para los centros de atención primaria que consiguieran acortar la duración de las bajas laborales.PublicidadCrisi de Rodalies y oposición al PLATERLa crisis permanente que vive Rodalies ya es un clásico que se viene repitiendo en cada legislatura desde hace unos años, pero en esta primera mitad de legislatura ha sido especialmente importante. De hecho, el caos vivido a principios de año supuso la primera gran crisis del Ejecutivo de Illa y de su estrategia de "buen gobierno", la gestión eficiente, la prosperidad compartida y la equidad social.La suspensión durante dos días del servicio ferroviario convencional dependiente de Renfe en toda Catalunya, tras el accidente mortal de un convoy en Gelida, en el que murió un maquinista, pusieron contra las cuerdas al Departament de Territorio, encabezado por Sílvia Paneque, y al propio Govern, que en ese momento estaba liderado por Albert Dalmau, que asumió las funciones de presidente debido a la hospitalización de Illa. La oposición cargó contra la gestión del Ejecutivo catalán y exigió dimisiones.Todo ello en una legislatura en la que ha empezado a caminar la nueva empresa mixta participada por Renfe (50,1%) y la Generalitat de Catalunya (49,9%) para gestionar el traspaso del servicio ferroviario a la Generalitat como parte del acuerdo entre el PSC y ERC para investir Illa president de la Generalitat.PublicidadMás allá del caos de Rodalies, el departamento de Sílvia Paneque también es el responsable del polémico Plan Territorial de Transición Energética y Renovables de Catalunya (PLATER), que ha despertado la indignación del mundo rural, que concentra buena parte del despliegue de placas solares y aerogeneradores, sobre todo el interior y el sur de Catalunya. Hace unos días, unas 150 personas abuchearon a Paneque en Figueres.Ciclo de huelgas y fichaje polémico en EducacióUno de los colectivos de trabajadores públicos que ha hecho más ruido en estos dos años que llevamos de legislatura, y que más malestar ha mostrado con el Govern, ha sido el docente. Este último curso ha estado marcado por un ciclo de huelgas que ha derivado en movilizaciones multitudinarias en todo el país. El conflicto escaló en marzo, cuando el Departamento de Educación, UGT y CCOO -sindicatos minoritarios en el sector- anunciaron un acuerdo "histórico" que no contaba con el visto bueno del resto de sindicatos: USTEC -mayoritario-, Professors de Secundària (ASPEPC-SPS), CGT, la Intersindical y la COS.Este acuerdo despertó la indignación de los sindicatos mayoritarios, que iniciaron un ciclo de movilizaciones -hasta 20 protestas en un mes- y que ya han pedido en varias ocasiones la dimisión de la consellera Esther Niubó. A pesar de haber conseguido mejoras significativas respecto del acuerdo inicial, el conflicto aún no ha terminado, y más tras el rechazo del colectivo al preacuerdo de los sindicatos mayoritarios con el Departament de Educación, donde el 65% de los docentes votó que 'no' a la consulta. De hecho, los sindicatos ya han avisado de que el curso que viene comenzará con movilizaciones y acciones de protesta, como la decisión de dejar de hacer salidas y colonias. Más allá del conflicto con los docentes, el Departament de Esther Niubó se ha visto salpicado los últimos meses por la polémica incorporación de un cargo del PSC que en el pasado cuestionó la unidad de la lengua catalana. Se trata de Víctor García, que ejercía como primer teniente de alcaldía de Rubí (Barcelona) y que se ha incorporado a la secretaría de Mejora Educativa.García, licenciado en Filología Hispánica, manifestó en un pleno municipal del año pasado de la ciudad vallesana -que supera los 80.000 habitantes- que una concejal que defendía el catalán tenía una "visión protoimperaliasta" de la lengua y añadió: "Lo que hace es asegurar que el catalán es el mismo que el valenciano y el mallorquín, sintácticamente no lo son, tienen diferencias grandes". A raíz de la polémica, a posteriori García hizo pública una carta para pedir disculpas donde aseguraba que sus palabras no habían sido "en absoluto acertadas". Y añadía que quería referirse, "con muy poca fortuna", a las variedades dialectales.Todo ello ha provocado que el Departament de Eduación y Esther Niubó, que ha estado dos meses de baja por motivos médicos, hayan estado en el centro de la agenda mediática durante prácticamente todo el curso. De hecho, fue durante su ausencia, con el conseller de Presidència, Albert Dalmau, al frente del Departament cuando se anunció el acuerdo con CCOO y UGT y cuando los principales sindicatos del sector convocaron las primeras grandes huelgas.Mossos en las escuelas, gas pimienta e infiltracionesUno de los departamentos más cuestionados de la legislatura ha sido el de Interior, liderado por Núria Parlon, que ejerció como alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet durante 15 años, desde 2009 hasta agosto de 2024, momento en que asumió su nuevo cargo en el Govern. El Departament de Interior del Ejecutivo de Illa ya echó a andar con un nombramiento polémico: el del mayor Josep Lluís Trapero como director general de los Mossos d’Esquadra. Expertos y algunos sectores de la sociedad civil han criticado que una persona de carrera policial es quien ejerce este cargo político.PublicidadDe hecho, relacionan este nombramiento con algunas de las últimas polémicas que han rodeado el Departament de Interior estos dos años. La primera de ellas es el uso del gas pimienta que hicieron los Mossos d'Esquadra contra manifestantes durante una sentada pacífica en el marco de las protestas propalestina del pasado octubre, que abrió una fractura entre el Govern y la izquierda parlamentaria. Seis de los afectados, representados por una coordinación jurídica formada por Alerta Solidària, Irídia, CGT, Intersindical e IAC, se querellaron contra el cuerpo policial.De hecho, una decena de entidades de defensa de los derechos humanos, sindicatos y movimientos sociales pusieron en marcha la campaña Stop gas pimienta para reclamar "una moratoria inmediata y la tramitación de la prohibición" del uso del gas pimienta por parte de los Mossos d'Esquadra. Trapero y Parlon comparecieron en la Comisión de Interior y Seguridad Pública a petición propia y justificaron su uso.En pleno conflicto educativo, el Govern anunció la puesta en marcha de un plan piloto para desplegar agentes de paisano de los Mossos d'Esquadra en centros de secundaria El rechazo unánime de la comunidad educativa, familias y partidos de izquierdas obligó al Govern a rectificar y detenerlo "temporal y parcialmente". Parlon ha dicho que el plan ha entrado en "una vía de parálisis": "Tenemos que ver si realmente se podrá retomar en un futuro cuando se haya resuelto el conflicto, y si tiene sentido hacerlo, que nosotros creemos que sí"PublicidadAhora bien, la polémica que más ha puesto contra el cuerdas el Departament de Interior de Núria Parlon ha sido la infiltración de dos agentes de Mossos d'Esquadra en una asamblea educativa a principios de mayo, en plenas protestas de la comunidad educativa. El episodio provocó un terremoto político y social y acabó con el Parlament de Catalunya pidiendo el cese de la consellera y de Josep Lluís Trapero. En una Comisión de Interior y Seguridad Pública del Parlament, tanto Parlon como Trapero reconocieron que fue un "error humano" y pidieron "disculpas" al colectivo educativo. De hecho, hay en marcha "una investigación reservada" para aclarar los hechos de la infiltración.Los polémicos carteles de las bajas laboralesJunto con el docente, el colectivo médico ha sido de los que más huelgas y movilizaciones han hecho estos últimos dos años, en el marco de las protestas estatales por la renovación del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. Los facultativos catalanes reclaman al Departament de Salud, encabezado por Olga Pané, un convenio propio que incluya mejoras laborales y la eliminación de las guardias de 24 horas. De hecho, el sindicato mayoritario Metges de Catalunya ha impulsado la campaña de protesta "Ni un minuto más" con el objetivo de dejar de hacer horas extras para presionar al Govern.El Departament de Olga Pané propuso dar incentivos económicos a los CAP que acorten la duración de las bajas laboralesAhora bien, la polémica más destacada del Departament de Olga Pané, que lleva tres meses de baja, fue la propuesta de dar incentivos económicos a los Centros de Atención Primaria (CAP) que acorten la duración de las bajas laborales por salud mental y lesiones osteomusculares. Es decir, que los CAP que eviten bajas laborales sin diagnóstico y retrasos en las visitas que hay que hacer para evaluar a una persona que está de baja recibirán más presupuesto del Govern. La prueba piloto indignó a los sindicatos médicos y finalmente fue retirada por el propio Departament. Pané también se vio envuelta por otra polémica cuando dijo que la inteligencia artificial (IA) diagnostica mejor que los profesionales sanitarios. El sindicato Metges de Catalunya llegó a pedir su dimisión si no rectificaba sus palabras.PublicidadSuicidios en las cárcelesEl año que el papa León XIII ha visitado el centro penitenciario Brians 1 en el marco de su visita a Catalunya, las prisiones catalanas han vivido un inicio de año negro con la muerte por suicidio de tres internos en menos de un mes, una noticia que destapó este medio. Entidades de derechos humanos denunciaron una "falta de transparencia absoluta" por parte del Departament de Justicia, liderado por Ramon Espadaler. Grupos parlamentarios exigieron explicaciones al conseller y cuestionaron la eficacia del plan de choque contra los suicidios puesto en marcha por la conselleria y el uso del aislamiento penitenciario.Las protestas de los campesinos y la peste porcinaFinalmente, el Departament de Argicultura, que durante el Govern de Pere Aragonès cambió de nombre por Departament de Acció Climàtica, tampoco ha tenido un arranque tranquilo. Con Òscar Ordeig de conseller, primero tuvo que hacer frente a las protestas de los agricultores y los conflictos sindicales con la nueva plataforma Revolta Pagesa, y después ha tenido que surfear hasta cuatro grandes emergencias sectoriales: la dermatosis nodular, la gripe aviar, las restricciones europeas a la pesca y la peste porcina africana.Ordeig ha gestionado hasta cuatro grandes emergencias sectoriales, entre ellas la peste porcinaEn su caso, sin embargo, lejos de quedar erosionado, la forma en que ha gestionado cada uno de estos episodios ha reforzado un perfil político que, de entrada, parecía destinado a pasar desapercibido dentro del Ejecutivo de Salvador Illa. Formado políticamente en el municipalismo del Alt Pirineu, fue concejal en La Seu d'Urgell durante 14 años y también ejerció como primer secretario del PSC en Lleida. Su perfil municipalista y sus buenas proyecciones también lo convierten en un buen activo de cara a las elecciones municipales del próximo año.