Dos altos directivos de Plus Ultra, la compañía aérea cuyo rescate tras la pandemia investiga la justicia, han presentado sendos escritos al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que ponen en serios apuros la línea de defensa de José Luis Rodríguez Zapatero, al implicarle en las gestiones para que la empresa recibiera 53 millones de euros de ayudas públicas. Se trata del presidente, Julio Martínez Sola, y el director financiero, Roberto Roselli, ambos imputados, que atribuyen al expresidente del Gobierno un papel más allá del de consultor externo, como este se presenta, sino como la persona que se ofreció a ayudarle y puso al que describió como su “persona de confianza”, el empresario Julio Martínez Martínez, al frente de las gestiones.No obstante, Martínez Sola y Roselli admiten que ninguno de los dos tuvo en ningún momento “una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo [por el expresidente del Gobierno] para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra por parte de la SEPI [Sociedad Estatal de Participaciones Industriales]“ y por las que presuntamente cobraron una comisión ilegal superior al medio millón de euros. Cuando fueron detenidos en diciembre, ambos se acogieron a su derecho a no declarar. Cuando meses después acudieron a la comisión de investigación del Senado, negaron las irregularidades. Ahora, sin embargo, los escritos, casi iguales, son una confirmación de buena parte del contenido de los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que sirvieron al juez Calama para imputar a Rodríguez Zapatero en la causa por liderar “una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias”.Martínez Sola y Rosellí hacen una detallada cronología desde que Plus Ultra entró en una grave crisis financiera en 2020 por las restricciones de movilidad por la covid-19 hasta que consiguió la ayuda financiera del Estado para sobrevivir. Así, justifican que su compañía recurriera a la consultora Análisis Relevante, administrada por Martínez Martínez, amigo de Zapatero, por la situación “desesperada” en la que se encontraba la compañía por la pandemia. También que en la dirección de la compañía “se asumió que Plus Ultra debía contratar con el señor Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía la relación con el señor Rodríguez Zapatero, asumiendo asimismo el pago de elevadas cantidades de dinero (el 1%) por tales labores que, eufemísticamente, llamaron ‘de acompañamiento”. El presidente de Plus Ultra detalla que el primer contacto que tuvo él con el exlíder del PSOE fue a instancia del empresario venezolano Manuel Fajardo, considerado el hombre de Zapatero en este país sudamericano. Según detalla el escrito, Fajardo le dijo que “el expresidente del Gobierno don José Luis Rodríguez Zapatero podría ayudarle” para obtener financiación para salvar de la crisis a la aerolínea. Al día siguiente, 30 de abril de 2020, recibió una llamada desde un número oculto. Era el exlíder socialista. En esta conversación, de unos 10 minutos, Martínez Sola explicó al exdirigente del PSOE la difícil situación financiera que atravesaba su compañía y la necesidad de acceder a fondos del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Siempre según el relato del empresario, Zapatero le manifestó entonces que “su intervención podría ser de ayuda y que haría las gestiones oportunas”. También que, a partir de ese momento, las “comunicaciones” las tendría con una persona que describió como “de su confianza” y que era Martínez Martínez, administrador de Análisis Relevante, la empresa en el epicentro de las sospechas de la red de influencias. Martínez Sola añade que en dicha conversación, el expresidente “no habló nada de honorarios, ni tampoco solicitó nada a cambio de sus gestiones”. El presidente de Plus Ultra asegura que no llegó a conocer personalmente a Zapatero hasta 2024, cuando se encontraron en un hotel de Madrid, “aunque sí tuvo noción de que estaba detrás del asunto por referencias de personas cercanas e intermediarios, principalmente el señor Martínez Martínez”.Martínez Sola asegura que “dado que iba transcurriendo el tiempo y no se producían avances”, contactó primero con Fajardo y, finalmente, el 16 de mayo de aquel año con Martínez Martínez. En su respuesta, el amigo de Zapatero le envió “un saludo del presidente”, supuestamente en referencia al exjefe del ejecutivo. Más adelante, fue Roselli el que mantuvo una conversación telefónica con el administrador de Análisis Relevante, en la que este último “le explicitó que por llevar a cabo el plan de viabilidad se les iban a cobrar unos honorarios a través de una ‘finance boutique’ [...]” y que este dinero “y a pesar de la ausencia de trabajos (simplemente se hicieron unos escasos informes de cobertura), se cobraron”.Los dos directivos señalan que fue tras esta conversación cuando ambos “tuvieron plena conciencia de que el señor Martínez Martínez y el señor Zapatero sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar, lo cual fue asumido por ambos de forma sobrevenida de salvar a la compañía, aun cuando desconociesen qué acuerdos internos pudiesen tener los señores Martínez Martínez y Rodríguez Zapatero”.A partir de este punto, Martínez Sola relata, en coincidencia con lo apuntado también ese lunes en otro escrito por el administrador de Análisis Relevante, que en un primer momento las gestiones se dirigieron a conseguir financiación de los bancos y, posteriormente, acceder a las ayudas de la SEPI. “Dada la preocupación por la lentitud de la tramitación del expediente, los señores Martínez Sola y Roselli Miele plantearon la conveniencia de que el señor Rodríguez Zapatero o el señor Martínez Martínez intervinieran directamente ante responsables de la SEPI para agilizar el expediente. Incluso se intentó que obtuvieran una garantía verbal de que la ayuda sería concedida, con el objetivo de utilizar dicha expectativa para obtener financiación puente de entidades bancarias”, continúa el presidente de Plus Ultra en su escrito.En su escrito, Martínez Sola explica que, aparte del contrato de “asesoramiento” que la aerolínea firmó en junio de 2020 con Análisis Relevante ―y que iba a suponer a esta un ingreso de 72.600 euros en 12 meses―, en enero de 2021 otra empresa Martínez Martínez llamada Idella Consulenza Estratégica firmó con Plus Ultra otro en que se “vinculaba directamente la remuneración al resultado del procedimiento ante la SEPI” para conseguir la ayuda. En concreto, el 1% más IVA de la ayuda finalmente aprobada, cantidad que ascendía a 641.300 euros. No obstante, ambas partes acordaron finalmente “no formalizar ni ejecutar” este acuerdo y la aerolínea realizó el pago a través de otras tres sociedades del amigo de Zapatero, “junto con otros pagos en especie”. En concreto, 46 billetes de avión en clase business valorados en 69.000 euros. En total, ambos directivos de la aerolínea cifran lo abonado en 530.000 euros, “es decir, un 1% de los 53 millones del rescate, tal y como habían acordado”. El 26 de febrero de ese año, Martínez Martínez le informó de que Plus Ultra había conseguido la propuesta favorable para recibir la ayuda y su aprobación días después, el 9 de marzo, en el Consejo de Ministros, como así se produjo finalmente.Martínez Sola y Roselli añaden que los pagos al amigo de Zapatero no se limitaron a los pactados por las gestiones para conseguir el rescate de Plus Ultra, sino que este también “desarrolló intensas labores” para la aerolínea en Venezuela. Entre ellas destaca la “obtención de permisos para vuelos humanitarios” o la ayuda en “la venta de material de aviación de aviones retirados de la flota”. Pero sobre todo destaca “la exitosa gestión de la deuda por combustible con PDVSA [la petrolera estatal venezolana] que llegó a estar en casi 8 millones de dólares (7 millones de euros) y que se logró aplazar a cinco años y sin intereses”, lo que le supuso a la compañía un ahorro de más de dos millones de dólares (1,75 millones de euros).En su escrito, los dos directivos intentan desmarcarse de supuestas actividades de blanqueo en la compañía aérea detectadas por la Policía en su investigación. “Plus Ultra no es una sociedad dedicada al delito. Es una compañía en funcionamiento que cometió errores fruto de una coyuntura económica adversa y guiada por una cúpula que ya no está en la corporación”, afirman en referencia a otro de los imputados, Rodolfo Reyes, el empresario venezolano que tenía la mayor parte de las participaciones de la compañía durante los años ahora en investigación.
El presidente de Plus Ultra implica a Zapatero en las gestiones para el rescate de la aerolínea
Martínez Sola y otro directivo de la aerolínea presentan al juez Calama sendos escritos en los que aseguran desconocer qué gestiones hizo el exlíder socialista










