Ávila (EFE).- La Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Ávila, la Diputación provincial y el comité de empresa, han constituido este lunes un grupo de trabajo que ha descartado el cierre de la planta de Nissan en la capital abulense, así como la pérdida de empleo, después de que Renault haya anunciado que abandonará a finales de 2026 su relación con esta factoría.
Cuatro días después de dicho anuncio, la Delegación Territorial de la Junta en Ávila ha acogido la primera reunión de ese grupo de trabajo, con la asistencia del viceconsejero de Economía y Competitividad del Gobierno autonómico, Carlos Martín Tobalina; el alcalde de la ciudad, Jesús Manuel Sánchez Cabrera; el presidente de la Diputación, Carlos García, y el presidente del comité de empresa, Iván Zazo, entre otros.
El alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera. EFE/Raúl Sanchidrián/ARCHIVO
Tras conocer la decisión de Renault, que puede afectar al 50 por ciento de la producción actual y a unos 100 de los 450 trabajadores que componen la plantilla, las instituciones y los representantes de los empleados acordaron celebrar este lunes una reunión que ha servido para constituir un grupo encaminado al mantenimiento del empleo, mediante la búsqueda de más carga de trabajo.







