Incertidumbre entre los trabajadores de la planta de recambios y componentes Nissan en Ávila al no renovarse el acuerdo de fabricación de piezas que tenía con Renault, que supone la mitad de su actividad. El acuerdo caduca en diciembre del 2026 y la firma gala ha optado por darlo por terminado, según ha anunciado hoy la japonesa.En las instalaciones trabajan unas 450 personas. Fuentes de Nissan explican que “se está trabajando activamente” en buscar y evaluar alternativas productivas, incluidos proyectos con terceros. La prioridad es “preservar la continuidad industrial de Ávila”. De ello se ha informado tanto a los trabajadores como a las autoridades locales. Fuentes del comité han señalado a EFE que la situación podía intuirse, ya que en los últimos meses se habría producido una reducción de la carga de trabajo por parte de Renault, que iba dejando de encargar piezas y referencias.“La incertidumbre aumenta cuando las cargas se reducen en un 50%. No podemos descartar nada. A la empresa le exigimos que aclare cuál es el futuro de Nissan en España y que no se quede solo en palabras, que busque soluciones reales como ha hecho en Inglaterra -donde cederá una línea en su fábrica de Sunderland a la china Chery-”, plantea Miguel Ruiz, secretario general de SIGEN.La planta de Ávila ya sufrió una transformación entre el 2017 y el 2023, cuando se adaptó para pasar de la fabricación de vehículos comerciales e industriales a la tarea actual de recambios y componentes.La decisión afecta también a la planta de Los Corrales de Buelna (Cantabria), con 480 trabajadores. La afectación es menor, de entre el 5%-10% de la producción, ya que depende más de la actividad de Inglaterra. Encargada de la producción de piezas para modelos Nissan y otros clientes industriales, la nipona asegura que no se dará un “impacto significante”. “Determinados proyectos de menor dimensión desarrollados en la planta de Cantabria también finalizarán en los próximos meses, si bien podrán gestionarse sin un impacto significativo en los volúmenes globales de actividad”, se lee en una nota.La revisión de la actividad llega poco después de que Nissan aplicara un ERE para 195 trabajadores en sus tres centros de Catalunya, dejando al borde del cierre su centro de recambios de El Prat. Otro paso más en el desmantelamiento de su huella catalana, ya que hace años cerró su fábrica en Barcelona.Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.