Llovía la tarde anterior a jarros y tuvo que posponerse la final, resuelta este lunes en un sentido indeseado para Paula Badosa. La española, de 28 años, cedió ante Mayar Sherif en un duelo que se terminó antes de lo previsto por el abandono de la catalana en el segundo set. Entonces, ya sin opciones de revertir el marcador, su físico dijo basta y la tenista egipcia, residente en Elche desde hace más de una década, se hizo con el trofeo de Iasi (Rumania). La campeona había prevalecido hasta que se detuvo el reloj, tras un primer set disputado y un segundo en el que no hubo color. Tras 1h 10m de juego y con 6-4 y 4-0 en el electrónico, Badosa se fue a la silla y dio por finalizada la ruta posWimbledon, que había iniciado dos semanas antes en Bastad (Suecia).Badosa se fue sin premio, pero no sin alcanzar el objetivo de fondo que buscaba. De entrada, rodaje, puesto que entre un torneo y otro ha logrado encadenar diez partidos consecutivos, algo que no sucedía desde el verano de 2024; entonces enlazó otros tantos entre Cincinnati y el US Open, y luego, tras un breve receso entre las giras, mantuvo el buen rumbo en la entrada al otoño; la temporada siguiente, sin embargo, los problemas físicos la atraparon y a partir de ahí no la liberaron. Optimismo, pues, en ese sentido. La española saltó este lunes a la pista con el muslo derecho vendado, pero las molestias en la musculatura parecen responder simplemente al desgaste acumulado.Al margen de esto, la tenista y su equipo valoran la respuesta de su juego y, por encima de todo, la capacidad para reaccionar. A los buenos destellos se añade el haber conseguido sobreponerse a varias situaciones espinosas, como la vivida en las semifinales contra la eslovena Tamara Zidansek —remontada y culminación al desempate— o en los octavos frente a Alevtina Ibragimova —levantó un 4-1 adverso en el tercer set—. Pese a la oscilación en los encuentros y de haber decantado algunos de ellos sobre el alambre, no ha perdido la fe y finalmente ha obtenido lo que realmente buscaba: la clasificación para el US Open, que se celebrará del 30 de agosto al 13 de septiembre en Nueva York.El revitalizante paso por Bastad —triunfo final, aunque no conste en su expediente en la élite al ser un torneo de categoría 125— y el fructífero recorrido de estos últimos días en Iasi (250) le han permitido regresar al top-100, por lo que accederá directamente al cuadro principal del grande estadounidense y, de esa manera, evitará tener que pasar por la criba de la fase clasificatoria. Para ello, la jugadora de Begur (28 años) estaba obligada a sumar los puntos necesarios antes de este lunes, fecha del corte definitivo de cara a la cita de Nueva York. Desde su caída en la primera ronda de Wimbledon, la española ha firmado nueve triunfos sucesivos (en 15 días) que la aúpan del puesto 141 al 90.Ahora deberá reponerse de las molestias en el muslo derecho y definir su calendario a corto y medio plazo, con dos torneos de relieve a la vista (Toronto y Cincinnati) y otras dos posibilidades para seguir recuperar sensaciones y escalando en el ranking (Monterrey y Cleveland) antes del US Open. Mérida, de ‘estreno’No pudo Badosa sumarse al éxito logrado el sábado por Dani Mérida. El tenista madrileño, de 21 años, triunfó en la tierra batida de Umag (Croacia) y conquistó así su primer título en la élite, después de haber perdido en marzo la final de Bucarest. Esta vez no falló y se impuso al veterano Damir Dzumhur por 6-2, 5-7 y 6-2 (en 2h 01m). El premio le catapulta del puesto 82º al 59º y prolonga la magnífica ascensión de esta temporada, en la que partió como el 163º. El español continúa reuniendo méritos y figura ya como el quinto representante nacional en el ranking de la ATP tras Carlos Alcaraz (3º), Alejandro Davidovich (20º), Rafael Jódar (25º) y Jaume Munar (43º). Su próximo reto es el top-50.“Es increíble poder ganar donde lo ha hecho Carlos [Alcaraz, en 2021; también su primer trofeo]”, declaró Mérida. “Ahora quiero estar entre los cincuenta mejores, pero de cara a final de año no me pongo un tope; quiero competir cada fin de semana y a ver hasta dónde puedo llegar”, agregaba el campeón, amante de los videojuegos y el streaming [emisión de contenidos en línea], y que según las declaraciones recogidas por la ATP, se describe como un jugador “agresivo” al que le gusta pegarle a la pelota “lo más fuerte posible”. Así lo evidencia su estilo. Fuera de la pista, sin embargo, se define como un “tipo tranquilo” y “familiar”.Mérida inició su formación en Madrid (Club de Tenis Chamartín) y la continuó en Alicante (Montemar), su centro de operaciones actual. Después de tres años de trabajo silencioso ha logrado entrar de pleno en el circuito profesional y durante estos meses ha dejado destellos; además, en Roland Garros disfrutó de su primera experiencia en un cuadro principal de un Grand Slam. También compitió por primera vez en Wimbledon. Su nombre se une al de otros siete tenistas españoles en el palmarés del torneo de Umag, de categoría 250 —la cuarta en el escalafón—: Alberto Berasategui, Carlos Moyà, Félix Mantilla, Fernando Verdasco, Juan Carlos Ferrero, Tommy Robredo y Alcaraz.SEIS TROFEOS CON EL CUÑO ESPAÑOLA. C.El tenis español ha festejado este año seis títulos individuales. Alcaraz conquistó Australia y posteriormente Doha, y tras él llegó la primera alegría para Cristina Bucsa. La cántabra, de 28 años, alzó el trofeo de Mérida (México) a principios de marzo.Al igual que ella, Rafael Jódar estrenó su casillero en la élite al triunfar en Marrakech (abril). A las puertas de Wimbledon se coronaría Alejandro Davidovich, en la hierba de Mallorca, y estos días se ha sumado el joven Mérida.La temporada anterior, el tenis español dejó ocho huellas, todas ellas de Alcaraz. Ahora, a falta de cuatro meses para el cierre, los representantes nacionales aspiran a superar esa cifra en la gira norteamericana de verano y el posterior paso por Asia.
Retirada, derrota y sin título, pero, ¿por qué Paula Badosa tiene motivos para sonreir?
La española acusa el desgaste y abandona en la final de Iasi ante Sherif, pero logra su objetivo: mejora de sensaciones, regreso al ‘top-100’ y acceso directo al US Open






