Correr la millaLuis de la Fuente da instrucciones desde la banda durante la final.AFPActualizado Lunes,
julio
00:24Pese a lo memorable de su nombre, confieso que yo no sab�a qui�n era Pedro Porro. Es m�s, las convocatorias de Luis de la Fuente me sonaban como la alineaci�n del recreo en s�ptimo B: Rodri, Pedri y Fabi�n.Reconozcamos ahora que todo nos parec�a de una vulgaridad espesa, incluido este seleccionador al que siempre cre�mos un circunstancial. Un Robert Moreno.Pens�bamos que era un cretino por excluir a Sergio Ramos, que nos hab�a hecho renunciar al talento de Brahim, que a pesar de que sab�a que el portero m�s en forma era Joan Garc�a su cobard�a eligi� por �l a Unai Sim�n... y otras vulgaridades. �l, sordo al murmullo de desprecio, fue construyendo un verdadero proyecto, un equipo reconocible, s�lido y con estilo definido, tan particular que se construye desde los laterales.La calva mec�nica es un artilugio futbol�stico distinto a la Espa�a del tiki-taka. No practica ese f�tbol opi�ceo, pero tambi�n reclama el control. Se ha inventado a un Oyarzabal inveros�mil, ha clavado un ancla en el centro, este Rodri que es como un lestrig�n civilizado, y que tiene a un Olmo liberado y lis�rgico, uno de esos feos capaces de crear genuina belleza, como Leopardi, jorobado, enfermizo, burlado por las mujeres, y autor de L'infinito: "El naufragar me es dulce en este mar".Qui�n tuviera hoy 11 a�os para que este fuera su Mundial, tal y como calcul� Wert -y S�nchez le copi�- con ajustado sextante de la educaci�n sentimental balomp�dica. Qui�n tuviera 11 a�os para que esta fuera la selecci�n que se le incrustara en la memoria y este torneo fabuloso, de golazos y estrellas y villanos que compran partidos y luego los pierden, el que jam�s olvidar�a.Un Mundial es, ante todo, una historia y esta ha sido una gran historia espa�ola. Espa�a engrandeci� a Cabo Verde, empeque�eci� a Francia y jubil� con honores a Messi en un estadio lleno de argentinos y con Infantino, prodigiosa aliteraci�n, en el palco. Argentino, Infantina, Argentina es el rival so�ado en una final. La FIFA la transport� mecida hasta Nueva York y all� la vida y el f�tbol -valga la redundancia- le hicieron justicia.Esta ha sido la odisea de un entrenador sin pedigr�, un h�roe inesperado, Luis de la Fuente, que despu�s de ganar una Eurocopa le cosi� otra estrella amarilla a la camiseta de Espa�a en un Mundial que nos hizo sentir a todos que ten�amos 11 a�os.Dentro de 17 a�os, con la misma nostalgia con la que evocamos el gol de Iniesta, hablaremos de esta calva mec�nica.















