"No hemos sido lo bastante buenos, y tenemos que hacerlo mejor. Vamos a traer los mayores cambios en los últimos 40 años". Esa fue la gran promesa que hizo este lunes Andy Burnham en su primer discurso como nuevo primer ministro británico tras ser recibido por el rey Carlos III en Buckingham Palace. El nuevo líder laborista ha tomado además el relevo de Keir Starmer, que en su último discurso ha reivindicado que deja "un país más fuerte" que cuando entró hace dos años en Downing Street.En su mensaje, Burnham fue poco concreto y tiene todavía pendiente anunciar a los miembros de su Gobierno, pero sí ha anunciado un plan de acción de diez años en el que el foco estará en "dar a la gente algún respiro y alguna ayuda con el coste de la vida".El nuevo premier ha alegado también que el Reino Unido tendrá un papel clave a nivel internacional. "Respetaremos la disciplina fiscal y nuestros compromisos en defensa con nuestros socios internacionales", añadió un Burnham que ya en discursos anteriores había dicho que quiere lanzar medidas que ayuden a que mejore el nivel de vida de la gente; y es que denunció una desconexión con la gente de sus predecesores. Con Starmer de hecho no tardó en marcar distancias y comunicó que no llevará adelante una de sus últimas propuestas, la creación de un DNI digital en todo el país.El propio Starmer ha defendido su legado. "Estoy convencido de que hoy Reino Unido es un país más fuerte y más justo de lo que era hace dos años. Nuestra economía es más fuerte", comentó, dejando de nuevo claro -como ya hizo la semana pasada- que da su apoyo total a Burnham como nuevo primer ministro."Nuestros servicios públicos están mejorando, con la mayor reducción de los tiempos de espera en 17 años. Cada día, más niños salen de la pobreza. La migración ha disminuido de forma significativa. Nuestra defensa y nuestra seguridad se encuentran sobre una base mucho más sólida, y nuestra reputación internacional se ha fortalecido enormemente", añadió el ya exinquilino del número 10 de Downing Street.También dejó Starmer algún mensaje en clave interna, reivindicando su victoria electoral, que se dio con mayoría absoluta. Recalcó en este sentido que tomó las riendas del partido tras "una derrota histórica en 2019", y en unos años "lo transformó para que estuviera preparado para gobernar el país", reiterando la "contundente victoria" cosechada en el verano de 2024.Por otro lado, la líder de la oposición, Kemi Badenoch, ha felicitado a Andy Burnham por su nombramiento como primer ministro, aunque ha cuestionado que asuma el cargo "sin haber presentado un plan claro" para hacer frente a los principales problemas del país. Además, ha criticado que el nuevo jefe de Gobierno haya rechazado comparecer ante el Parlamento para responder a las preguntas de los diputados. A juicio de la dirigente conservadora, Burnham recibe una situación económica "difícil", marcada por el aumento del endeudamiento, la inflación y el desempleo desde las elecciones de 2024, en las que el Partido Laborista logró una amplia mayoría.En relación con las primeras medidas anunciadas por el nuevo Ejecutivo, Badenoch ha reclamado explicaciones sobre cómo piensa financiarlas, al considerar que la presión fiscal y el nivel de deuda ya son demasiado elevados. También ha instado a Burnham a no repetir "los errores" del anterior Gobierno de Keir Starmer, al que acusa de ceder ante el ala izquierda laborista con subidas de impuestos para aumentar el gasto social. Asimismo, ha ofrecido colaboración en políticas de reducción del gasto público y ha defendido una agenda basada en una energía más barata, impuestos más bajos, un menor gasto en prestaciones sociales y unas fronteras más seguras, asegurando que respaldará las medidas que considere adecuadas, pero se opondrá a cualquier incremento de impuestos o del gasto público.Un recorrido político con muchas paradasBurnham no es un novato. Al contrario, acumula mucha experiencia de Gobierno, más de la que tenía Starmer cuando llegó a habitar el 10 de Downing Street. Ha sido ministro, alcalde y se ha presentado otras dos veces, sin éxito, para liderar el Partido Laborista. Afable y carismático, es un gran comunicador, justo lo contrario que Starmer. Y habla como lo hacen en el norte de Inglaterra, con claridad y sin rodeos. "Es simplemente optimista y alegre, y parece que disfruta siendo político", dice John McTernan, asesor de Tony Blair cuando este era primer ministro, según recoge el New York Times.Andrew Murray Burnham nació el 7 de enero de 1970 en Liverpool y creció en Culcheth, un tranquilo pueblo residencial de Cheshire. De ascendencia irlandesa, estudió en colegios públicos católicos y en alguna ocasión ha hablado de catolicismo. Hasta se vio con el papa Francisco en 2023. Compara su fe con su devoción de toda la vida por el club de fútbol Everton. Si dejas de ir a los partidos "sigues siendo del Everton; puedes dejar de ir a la iglesia, pero sigues siendo católico", ha declarado.Además, siempre se mostró partidario de la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, y lo defendió durante la campaña del brexit. Ya en 2017 ganó las elecciones para ser alcalde Manchester con el 60% de los votos, tiempo después de haber intentado liderar a los laboristas... algo que ahora sí que ha conseguido para dar el salto el 'poder total' en un país que se encuentra en una crisis perenne.