Diana Illa Cruz |

Barcelona (EFE).- Los paseos cortos, la búsqueda desesperada de sombra e infinitos litros de agua marcan el difícil día a día de los perros, que sufren igual o más que sus dueños las temperaturas extremas que azotan España este verano y que pueden llegar a provocarles fuertes golpes de calor.

«En general, los veranos son difíciles, pero este año sí que lo está pasando fatal el pobre. Ha sido el peor de todos», confiesa a EFE una de las afectadas mientras pasea con su perro por el centro de Barcelona.

Un perro se refresca en una de las fuentes de la ciudad de Córdoba. EFE/Salas

Para mitigar este ahogo, los propietarios explican que reducen las salidas a trayectos exprés de apenas «cinco o diez minutos», priorizando siempre las horas de sombra por la mañana y por la noche, y buscan refugio dentro de los hogares con el uso constante de ventiladores y aire acondicionado.