La Comisión Europea ha acusado a ANFAH, la patronal de fabricantes de productos químicos para la construcción, y a un grupo de empresas de infringir las normas de competencia de la UE al “coordinarse para aumentar los precios en el suministro de productos químicos destinados al cemento, el hormigón y el mortero”.

La Comisión está investigando si “los fabricantes coordinaron subidas de precios de los aditivos químicos entre 2021 y 2022 en respuesta al aumento de los costes de las materias primas provocado por la pandemia de COVID-19 y la guerra de Rusia contra Ucrania”.

Las empresas españolas son Chryso, Mapei, Master Builders Solutions, MC Bauchemie, Sika y la asociación empresarial ANFAH. Además se está investigando a otras patronales y empresas en Francia y Alemania. Bruselas señala que “la supuesta coordinación entre estos fabricantes se produjo en el contexto de la preparación de comunicados de prensa dentro de asociaciones nacionales del sector destinados a justificar los incrementos de precios”.

Según Bruselas, estas empresas estarían cometiendo una infracción de las normas de competencia que prohíben los cárteles, acuerdos entre empresas que impidan, restrinjan o falseen la competencia dentro del mercado único europeo.