La norma EU AI Act aprobada por la Uni�n Europea pone el foco en el control de los riesgos derivados de los usos de la IA para otorgar mayor confianza sobre los datos. Con esta premisa Europa puede competir con Asia y Estados Unidos.Desinformaci�n, bulos, fraudes, p�rdida de privacidad de datos, ciberataques, sesgos, discriminaci�n, problemas con la propiedad intelectual... Los riesgos asociados a la IA son la otra cara de la moneda de esta tecnolog�a revolucionaria que tra�do beneficios, oportunidades y grandes avances que eran impensables hace unos pocos a�os.Y es precisamente en el riesgo donde pone el foco la ley de Inteligencia EU AI Act, aprobada por la Uni�n Europea en 2024. El nuevo marco comenz� a aplicarse en 2025 con la imposici�n de algunas prohibiciones sobre determinados sistemas de IA y de los requisitos sobre la alfabetizaci�n en IA, as� como distintos aspectos de la ley relativos a la confidencialidad y a la gobernanza.En unos d�as, el pr�ximo 2 de agosto, empiezan a aplicarse la mayor�a de las normas de la IA contempladas en la ley, como las relativas a la transparencia, a los usos de riesgo m�nimo y a las pr�cticas prohibidas. Son los tres niveles de riesgo que contempla la EU AI Act, al que se suma otro nivel: el de alto riesgo.Para este cuarto apartado la norma ha otorgado una pr�rroga de aplicaci�n hasta diciembre de 2027, en los casos de sistemas independientes de IA de alto riesgo, como los asociados a la biometr�a, infraestructuras cr�ticas, educaci�n o el empleo; y hasta agosto de 2028 los sistemas de IA de alto riesgo que act�an como componentes de seguridad en productos ya regulados, como juguetes, ascensores o dispositivos m�dicos.La clave est� en los usos"La norma no regula la tecnolog�a en s�, sino sus usos", aclara David Villal�n, cofundador de Maisa, compa��a valenciana que ha desarrollado una plataforma con un ej�rcito de trabajadores digitales capaces de operar en diferentes sectores para realizar a mayor velocidad distintas tareas y procesos. Esto aporta tres cosas: "Seguridad jur�dica para quien invierte en IA, protecci�n de los derechos fundamentales para los ciudadanos y, quiz� lo m�s relevante para la adopci�n empresarial sea la confianza"Y en este punto, en la confianza y seguridad sobre la informaci�n, es donde Europa puede aportar su valor diferencial frente a Estados Unidos y Asia. "La partida que Europa s� puede ganar es la de la IA en la que se puede confiar. Cuando un banco, un hospital o una administraci�n p�blica compra IA, la pregunta no es s�lo qu� hace, sino si puedo auditarla y responder por ella. Si Europa convierte eso en su sello, como pas� con el RGPD (el reglamento de protecci�n datos), la regulaci�n deja de ser una carga y se convierte en marca".Gil Blancafort, fundador de V-Proof, pone tambi�n de relevancia el papel decisivo que puede jugar el continente con el impulso de la norma. "Europa no puede ganar la carrera de la IA con volumen de computaci�n o con modelos fundacionales. Ese tren ya ha salido. Pero s� puede ganar con la confianza y con la soberan�a jur�dica", defiende el fundador de esta start up que ofrece una infraestructura creada para aportar control y seguridad jur�dica al uso corporativo de la IA.Blancafort apunta a la expresi�n AI you can trust (La IA en la que puedes confiar) como un mensaje cada vez m�s extendido en el sector tecnol�gico europeo, que est� muy alineado con la seguridad jur�dica que persigue la Comisi�n Europea con la nueva norma. "Se trata de una propuesta de valor genuina para sectores como la banca, la salud o el sector p�blico, donde los clientes no s�lo quieren que la IA funcione, sino tambi�n que est�n utiliz�ndola de forma responsable", se�ala.El efecto Bruselas ser� real, defiende Blancafort, ya que "las empresas americanas y asi�ticas que quieran operar en Europa tendr�n que cumplir el reglamento europeo, lo que de facto convierte la EU AI Act en un est�ndar global para los mercados m�s regulados del mundo. Eso es influencia estrat�gica".M�s f�cil para las 'start up'Uno de los puntos m�s interesantes de la norma europea es que incluye varias disposiciones dise�adas espec�ficamente para ofrecer mecanismos m�s simples con los que facilitar su cumplimiento por parte de las pymes y las start up.En su elaboraci�n los legisladores reconocieron que los costes de cumplimiento podr�an ser una barrera para la innovaci�n en las empresas m�s peque�as. Para ello, los estados miembros deber�n promover iniciativas de informaci�n, orientaci�n y acompa�amiento para estos operadores de menor tama�o, as� como garantizar su acceso prioritario a los sandboxes (espacios de pruebas controlados) siempre que cumplan los criterios de admisibilidad.Para compa��as nativas en IA como NeuralTrust, una plataforma que ofrece infraestructuras de seguridad que garantizan la protecci�n de los agentes de IA, el cumplimiento de los requisitos es m�s sencillo y no supone grandes escollos, como apunta Joan Vendrell, CEO y fundador de la compa��a.Pero, adem�s, la norma supone una oportunidad para empresas con especial foco en el �mbito de la seguridad, como es el caso del proyecto que fund� Vendrell en 2023 junto a sus socios V�ctor Garc�a y Alejandro Domingo. "La ley obliga a las empresas que usan IA de alto riesgo a implementar mecanismos de control, y soluciones como Neural Trust ayudan a cumplir la ley mediante la evaluaci�n de modelos, la detecci�n de sesgos y vulnerabilidades, y la monitorizaci�n constante para asegurar que la tecnolog�a funcione correctamente", apunta Vendrell.El emprendedor ve como casos de uso peligroso de la IA, por ejemplo, los procesos de selecci�n de personal de las compa��as, "ya que la tecnolog�a puede discriminar autom�ticamente a minor�as o personas que se salen de la norma estad�stica". O en las operaciones de concesi�n de hipotecas, en las que igualmente puede haber casos de discriminaci�n de ciertos perfiles. "Ah� est� el peligro. La EU AI Act va a dictaminar que si haces un sistema de alto riesgo, vas a tener que desarrollar una serie de evaluaciones para garantizar que no tiene sesgos y que se despliega de manera controlada", apunta el fundador de NeuralTrust.Juan Manuel Guti�rrez, fundador de Kyra, subraya que el enfoque por niveles de la norma es inteligente: "Aplica proporcionalidad: no regula del mismo modo un chatbot de atenci�n al cliente que un sistema que decide sobre la concesi�n de cr�ditos o la selecci�n de personal".En esa idea de proporcionalidad es, resalta Guti�rrez, donde se encuentra el acierto de fondo de la norma, "ya que no cae en el extremo de prohibirlo todo por precauci�n, ni en el de dejarlo todo suelto por urgencia competitiva". Busca "ese t�rmino medio", seg�n el emprendedor, "ajustando la exigencia al da�o potencial real para las empresas que compiten en esta industria. Eso nos da claridad jur�dica a los que construimos con IA, porque sabemos de antemano en qu� categor�a cae cada producto y qu� se nos va a exigir".Kyra, con equipos entre Madrid y Boston, ha desarrollado Akaio, una plataforma con un motor de IA que conecta a las empresas con las �ltimas tendencias en innovaci�n con el objetivo de que puedan dise�ar ideas y productos que mejoren su negocio.�Un escollo?Como sucede con cualquier norma que entra en funcionamiento, no hay que olvidar los retos que deben asumir las compa��as en su adopci�n.Alrededor de la nueva norma existe un miedo generalizado sobre si puede suponer un freno para incorporar nuevos proyectos de IA en las compa��as. "Ser�a absurdo negarlo. Si eres una pyme y te dicen que tienes que montar un expediente t�cnico, un sistema de gesti�n de riesgos y documentarlo todo, es normal que pienses que, 'mejor no me meto'", opina David Villal�n.Precisamente debido a las exigencias y al cumplimiento de ciertos est�ndares t�cnicos que a�n no estaban descritos, la propia Uni�n Europea ha reconocido que las compa��as necesitan m�s tiempo para entender y asumir las obligaciones derivadas de los sistemas de alto riesgo. Por ello, ha decidido aprobar la reforma que ampl�a los plazos a diciembre de 2027 y agosto de 2028 para este apartado.Patricia Pina, directora de investigaci�n de Clarity AI, considera que los frenos pueden llegar por dos v�as distintas. Subraya que la primera es puramente t�cnica: "Los sistemas de alto riesgo tienen que ser explicables (nada de cajas negras que nadie entiende), necesitan vigilancia constante para detectar sesgos que se retroalimenten con el tiempo, y exigen programas de formaci�n continua para que el personal sepa interpretar lo que la m�quina est� haciendo. Eso no es un tr�mite puntual, es una carga que se mantiene en el tiempo".Clarity AI es uno de los proyectos espa�oles pioneros en el �mbito de la IA. Puesto en marcha por Rebeca Minguela en 2017 en Nueva York, la compa��a ha desarrollado una plataforma de IA que ayuda a las empresas a analizar datos masivos de tipo no financieros, permitiendo as� a los inversores y las empresas a evaluar c�mo sus decisiones impactan en el medio ambiente y en la sociedad.La segunda v�a, a�ade la directora de investigaci�n de Clarity, "es la incertidumbre en s� misma. Meses de idas y venidas en torno a la simplificaci�n de la norma no benefician ni a quien quiere cumplir r�pido ni a quien necesita previsibilidad".Por delante de la normaSaber adelantarse a la norma para tener todo listo puede ser un buen punto de partida.As� lo han entendido en Orbio, la plataforma de agentes de IA enfocados en el fichaje de talento puesta en marcha por Nacho Traves�, Sergi Bastardas y Antonio Mel�. "En Orbio priorizamos aspectos fundamentales como la seguridad y el cumplimiento normativo, motivo por el cual hemos obtenido certificaciones como la ISO 27001, SOC 2 Type II", se�ala Nacho Traves�.La compa��a realiza auditor�as continuas para detectar sesgos o posibles situaciones discriminatorias desde el dise�o; y cumple con normativas de protecci�n de datos como el RGPD. Sus fundadores se han anticipado a la ley de IA de la Uni�n Europea, adaptando sus procesos antes de que sus obligaciones sean exigibles.En opini�n de Traves�, la norma genera confianza en el usuario, "ya que un candidato a un empleo que sabe que interact�a con un sistema de IA supervisado y sujeto a est�ndares claros participa en el proceso con mayor tranquilidad y tiene capacidad de conocer el papel que ha tenido la tecnolog�a en la toma de decisiones". Y esto tambi�n beneficia a las empresas que utilizan estas tecnolog�as de forma transparente.En el momento razonableOtra cuesti�n de debate alrededor de la nueva norma es si ha llegado en el momento oportuno o... m�s bien tarde."M�s que preguntarnos si llega tarde o pronto, la cuesti�n es si llega en un momento en el que la adopci�n de la IA exige reglas comunes. Esta herramienta ya forma parte de los procesos de negocio de miles de organizaciones y su implantaci�n seguir� aceler�ndose en los pr�ximos a�os", apunta Giovanni Alessandrello, socio de la consultora tecnol�gica BIP Iberia. En ese contexto, defiende Alessandrello, "disponer de un marco que establezca criterios homog�neos de responsabilidad, transparencia y gesti�n del riesgo aporta estabilidad al mercado y facilita una adopci�n m�s sostenible de la tecnolog�a".Ahora, el verdadero reto que hay que abordar no es aprobar la norma, sino en saber ayudar a las empresas a implantarla del modo m�s pr�ctico.Para Guillermo Hidalgo, responsable de ciberderecho en el despacho Maio Legal, "la norma llega en un momento razonable, aunque con tensi�n". El abogado aclara que "si hubiera llegado mucho antes, quiz� habr�a regulado una tecnolog�a distinta a la que hoy usamos, y si llegara mucho m�s tarde muchas pr�cticas ya estar�an consolidadas sin controles suficientes. El reto es que la IA avanza m�s r�pido que cualquier reglamento. Por eso, el verdadero examen no era aprobar la norma, sino aplicarla con flexibilidad, criterio y sentido com�n".Hidalgo lanza un mensaje basado en la conveniencia de regular con precauci�n, pero sin miedo: "Europa debe diferenciarse por confianza y seguridad jur�dica. Pero eso exige que la norma no mate la experimentaci�n. Regular bien puede ser una ventaja; regular con miedo puede ser un lastre".La virtud est� en el equilibrioPatricia Pina opina que "Europa ha buscado un equilibrio, pero es dif�cil cuando se es pionero en el desarrollo de controles". La directora de innovaci�n de Clarity AI ve que "otros pa�ses est�n mirando y tomando inspiraci�n en la regulaci�n europea, pero es pronto para saber d�nde acabaremos".El contraste con Estados Unidos, subraya Pina, es evidente: "Mientras Bruselas construye un marco integral y vinculante, Washington ha ido en direcci�n contraria, alej�ndose de sus propias obligaciones federales espec�ficas para IA. M�s all� de qu� modelo regulatorio funciona mejor, el problema de fondo es que la IA no entiende de fronteras. Un desarrollador que despliega su sistema en media docena de jurisdicciones distintas se enfrenta a un mosaico de exigencias que no siempre encajan entre s�".
Las 'start up' juegan a las nuevas reglas del riesgo en IA
Desinformaci�n, bulos, fraudes, p�rdida de privacidad de datos, ciberataques, sesgos, discriminaci�n, problemas con la propiedad intelectual... Los riesgos asociados a la IA son...









