El mediocentro del Manchester City recibe el galardón de MVP del campeonato tras una final en la que cortó todas las líneas de suministro a Messi
Ferran Torres en Nueva Jersey emuló a Iniesta en Johannesburgo. Su gol coronó por segunda vez a España. El atacante del Barça entró en la segunda parte para cerrar una final monopolizada por la Roja bajo la dirección de un Rodri descomunal. El mediocentro del City recibió el MVP del campeonato después de cortar todas las líneas de suministro a Messi. No hizo falta la versión supersónica de Lamine, autor de un partido serio, sobre todo en defensa, sello distintivo de un equipo que ha hecho de la presión en campo contrario su arma más resolutiva.
Unai Simón. Atento a los balones adelantados y primer pase en muchos de los inicios de jugada para Cubarsí y Laporte. En todo el partido no tuvo que hacer ninguna intervención de mérito. No recibió un solo disparo entre los tres palos. Fue designado como el mejor portero del Mundial.
Pedro Porro. Sobrio, a veces, trató de jugar con Lamine en largo para que este le ganara la espalda a Tagliafico en velocidad. No hizo tantas intentonas de conducciones por zonas interiores como en otros partidos. Sobrado para contener a Nico González, al que acabó aburriendo y forzando a Scaloni a cambiarle. Se animó más a descolgarse en el segundo tiempo. Suyo fue el globo al segundo palo que Nico Williams tocó hacia atrás y remachó Ferran Torres.












