Durante años, Rodrigo Hernández fue considerado el mejor mediocampista del mundo.
Ganó la UEFA Champions League con el Manchester City. Levantó la Eurocopa con España. Recibió el Balón de Oro como reconocimiento a su influencia en el juego.
Solo le faltaba un título. El Mundial.
España lo conquistó este domingo al vencer 1-0 a Argentina en la final de la Copa del Mundo 2026, y ese trofeo terminó por completar la carrera del futbolista que mejor representó la identidad del campeón.
El Mundial no cambió la percepción sobre Rodri como jugador. Lo que hizo fue completar una trayectoria que ya figuraba entre las más destacadas de su generación y darle el único reconocimiento que todavía no aparecía en su hoja de vida.










