Hay carreras que cambian por un gol. Otras cambian mucho antes. Cambian cuando alguien decide confiar en un futbolista. Eso fue lo que ocurrió con Aymeric Laporte.
Durante años esperó una oportunidad con la selección absoluta de Francia. Nunca llegó. España decidió apostar por él en el 2021.
Cinco años después, aquella decisión terminó con Laporte levantando la Copa del Mundo tras la victoria sobre Argentina en la final del Mundial 2026. El trofeo no cambió su carrera. La explicó. Porque esta nunca fue una historia sobre cambiar de selección. Fue una historia sobre encontrar un lugar donde desarrollar una carrera internacional.
Seis convocatorias. Ningún minuto
Laporte nació en Agen, Francia. Desde muy joven fue considerado uno de los defensores con mayor proyección de su generación.














