Nueva Jersey (EE.UU.) (EFE).- Ferran Torres, con su gol en el minuto 106 de la final ante Argentina, emuló a Andrés Iniesta en el 116 de Sudáfrica 2010 para guiar a España a su segunda estrella de campeona del mundo en un partido en el que los de Luis de la Fuente dominaron e impusieron la fortaleza defensiva a la que acostumbraron durante el torneo.

Unai Simón (6): Mantuvo la tónica del torneo. Sin encajar gol. Solo Charles De Ketelaere en cuartos de final pudo marcarle en los ocho torneos del Mundial. Arriesgó con el balón en los pies y demostró una de las virtudes que hacen que Luis de la Fuente apueste por él ciegamente: rápido a la hora de leer los balones largos del rival. Messi lo sufrió.

Pedro Porro (6): Sacó a relucir su fortaleza defensiva y físico en la prórroga. Siempre pendiente de cubrir espacios ante una selección española que, con uno más, buscaba el gol para evitar los penaltis.

Cubarsí (6): Contundente en los duelos saliendo alto a tapar, por la altura de una selección española que vivió en campo rival ante una Argentina esperando atrás sin capacidad para generar peligro con el balón.

Laporte (6): Apenas exigido durante el encuentro más allá de disputas aéreos en las que se impuso con claridad. Tuvo en un remate de cabeza en el minuto 81 el gol que hubiera evitado la prórroga. Fue sustituido en la prórroga al estar agotado físicamente.