La historia se ha repetido. España ha ganado su segundo Mundial de fútbol en un partido casi calcado al que disputó en 2010 para ganar su primera Copa del Mundo en Sudáfrica.Un gol en la prórroga ha sido suficiente para que España se borde en el pecho una nueva estrella. Si en 2010 fue un jugador del Barcelona, Andrés Iniesta, 16 años después ha sido otro culé, Ferran Torres, el que ha marcado el gol decisivo.Solo se ha producido una leve diferencia, y ha estado en el minuto en el que España ha marcado el tanto definitivo. Si el de Iniesta llegó en el 116 de aquella final de Johannesburgo, el de Torres ha sido en el 106.El partido ha sido bronco y duro como en 2010, con un rival que ha acabado con 10 como en 2010, con un arbitraje hostil como en 2010 y con una prórroga a la que ha llegado España mereciendo más como en 2010.Por fortuna, los dioses del fútbol han sido de nuevo benévolos con el buen juego y ha concedido a España su segundo Mundial.