Hacia dónde va el barco y quién será su capitana. Hace 24 días, el PSOE madrileño encaraba el fin del curso político a velocidad de crucero. Quedaba un mes para las vacaciones y todo parecía meridiano. Los candidatos socialistas a la presidencia regional y la alcaldía estaban, en principio, claros: Óscar López para hacer frente a Isabel Díaz Ayuso ―así ha sido al final― y Reyes Maroto, que repetiría como candidata, contra José Luis Martínez-Almeida. Un tándem de ministro y exministra diseñado en Ferraz. Y una apuesta que le ha valido numerosas críticas a la formación por parte de quienes dudan de la estrategia de colocar a figuras traídas de Moncloa en gobiernos locales y autonómicos, paracaidistas sin arraigo y casi siempre desconocidos por los ciudadanos. Pero hace 24 días también cayó una bomba política en la capital: Enma López, actual portavoz adjunta y compañera de Maroto en Cibeles desde hace tres años, anunció que competiría por ser la próxima alcaldesa de la urbe más poblada de España. Sorpresa entre sus compañeros. Enfado y reproches en la ejecutiva regional y la dirección federal. La primera apuesta por dar continuidad al proyecto actual y la segunda defiende que el socialismo en Madrid necesita una sacudida. Este domingo, militantes y afiliados ―de un censo de alrededor de 5.400 personas― votan en unas primarias que marcarán el rumbo del partido en la ciudad. Durante las últimas dos semanas, ambas candidatas han recorrido las agrupaciones socialistas de la ciudad, han concedido decenas de entrevistas, han debatido en un cara a cara, han compartido carteles, fotos y videos en redes sociales y se han visto poco. Las dos han estado centradas en conquistar a la militancia y en presentar su PSOE, ese que “necesita” Madrid, el que le hará remontar. El último alcalde socialista de la capital fue Juan Barranco, en 1989, y hace 15 años que el partido no lidera la oposición. El primer hito del camino fue conseguir los apoyos para poder concurrir a las primarias. Cada una necesitaba un mínimo de 823 avales. Ambas superaron ese número: 1.376 Maroto y 1.028 López. Para algunos, lo de López fue una sorpresa y no creían que los conseguiría. Para otros, vinculados con el día a día de las agrupaciones, fue el resultado de una “ola durmiente” de militantes que se había despertado. “Tenemos un reto por delante, un reto gigantesco, un reto que es ensanchar”, decía López en el debate que se celebró el jueves. Con esa palabra, “ensanchar”, la concejala resumió el núcleo de su campaña: los militantes no quieren que les coloquen un candidato ―así lo ha expresado en varias entrevistas― y el PSOE en Madrid, si aspira a algo más que a un tercer puesto en el Ayuntamiento, debe dar un giro. Y ese vuelco pasa por “ilusionar”, primero a militantes y afiliados, y después a los votantes, sobre todo a los desencantados con la política. “La pregunta fundamental que nos tenemos que hacer en estas primarias es qué podemos hacer para conseguir llegar a toda esa gente a la que no hemos podido llegar, y es un hecho”, siguió López en el careo.De ahí el peso que la edil le ha dado a la imagen, cada vez más importante en campañas políticas. Casi desde el anuncio de su candidatura, se lanzó con una estrategia calculada en redes: los mismos colores en todo (escogió rojo, azul y amarillo oscuro, como los del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani), pósters, vídeos y un eslogan corto, “Ya toca”. Maroto, de hecho, fue crítica con la forma en que López presentó su modelo de ciudad. “Intenta trasladar un proyecto en el que yo ahora no veo diferencias, porque las primeras propuestas que hace para Madrid no son más que marketing de lo que hemos defendido en el Grupo Municipal Socialista”, opinó en una entrevista en EL PAÍS. El Madrid que proponen una y otra no son tan distintos y es lógico. Llevan tres años en el mismo equipo y López fue directora de campaña de Maroto en 2023. La diferencia radica en cómo llevarlo a cabo.En el partido, hay quienes consideran que el discurso de “cambio” de López es un ataque al trabajo de Maroto. Porque con el mensaje de que hace falta algo nuevo, señalan, se traslada la idea de que lo anterior está mal. También que López podría haber propuesto todo lo que ahora propone sin dejar su puesto de número dos. “Enma tiene que explicar por qué ha abandonado este proyecto que empezamos juntas. Y lo hizo de una manera que no fue leal. No respetó los tiempos ni el procedimiento y quiso ser la protagonista”, dijo Maroto a este periódico el martes. Otros discrepan y no conciben el movimiento de López como una afrenta personal a su compañera, sino como un cuestionamiento general de la estrategia de los socialistas en Madrid y una “oportunidad” para desencallar a la formación. Maroto aterrizó en Cibeles en 2023 y en las elecciones municipales de mayo logró revertir una tendencia de pérdida de escaños que iba más en cada legislatura. El año anterior, con Pepu Hernández como cabeza de lista, apuesta directa de Pedro Sánchez, los socialistas obtuvieron ocho, la cifra más baja hasta la fecha. La exministra de Industria logró 11. Entonces, el miedo era que, tras los comicios, Maroto abandonara el barco, como venía ocurriendo con los candidatos socialistas al Ayuntamiento de Madrid. No lo hizo y esa promesa de permanecer como líder del PSOE en la capital ha sido la piedra angular de su campaña: “Dije que venía a quedarme y me he quedado. No he hecho ningún cambio de cromos y no me he ido para luego volver”. La concejala reivindica que el equipo ya existe, el proyecto también, que lleva tres años moviéndose por los barrios, acudiendo a manifestaciones y haciéndole la oposición a Almeida. Eso aporta seguridad y confianza a los votantes, defiende. “Madrid no se gana partiendo de cero cada cuatro años”, lanzó Maroto en el debate. Es algo que ha expresado de distintas maneras a lo largo de estas dos semanas. En el otro bando rebaten que López no es una cara nueva y que está en Cibeles desde 2019, cuatro años más que su compañera y rival en este proceso. La carrera contra el reloj que comenzó hace 24 días termina este domingo y queda en manos de la militancia escoger cómo va a ser el PSOE de Madrid durante, al menos, los próximos cuatro años.
Las primarias que marcarán el rumbo del PSOE en Madrid: el continuismo de Maroto frente al giro que reivindica López
La militancia socialista elige este domingo entre la actual líder y exministra, que defiende sus tres años de trabajo en la ciudad, y la portavoz adjunta, que reclama “aire fresco” para relanzar al partido en la capital











