Ha sido un debate raro. Un debate no debate. En el esperado cara a cara entre las dos candidatas del PSOE a la alcaldía de Madrid, Reyes Maroto, actual portavoz municipal, y Enma López, su segunda, lo que se ha propuesto para la ciudad es parecido. Y no sorprende. Ambas llevan tres años en el mismo equipo, como tercera fuerza en el Ayuntamiento, y confeccionando juntas iniciativas de vivienda, movilidad o gestión de los servicios públicos. Lo que se ha puesto este jueves sobre la mesa, durante una hora casi exacta, ha sido otra cosa. Lo lanzaba López en su primer minuto: ―Quiero que hablemos del qué, pero también del cómo. Se han abierto las ventanas y ha entrado aire fresco.El qué no difiere mucho entre una y otra: mejorar la red de autobuses y que moverse por la ciudad no siempre pase por el centro, atajar el imparable ascenso del precio de la vivienda ―aquí donde ambas más chocan―, no asarse en verano ni congelarse en invierno, qué hacer con la basura, que desborda los contenedores y algunas calles, o poner fin a las brechas urbanas, como el polémico scalextric de Puente de Vallecas, y a la sensación de que existen barrios de primera y barrios de segunda en la capital. López hablaba, Maroto asentía. Maroto hablaba, López asentía. Ha sido un careo un tanto insípido, más una suerte de sucesión de monólogos que un debate al uso. No ha habido ataques ni miradas con segundas. Y casi no se han dirigido la una a la otra durante el cara a cara, organizado en la sede del PSOE en Madrid y que se ha podido seguir solo por streaming. Esta semana, la actual líder, que hasta ahora había mantenido un discurso de normalidad, sí ha endurecido el tono y ha tildado de “desleal” y de “abandono” la decisión de su portavoz adjunta de concurrir en unas primarias que se celebrarán este domingo. Estas palabras no han aparecido en el encuentro. De 12.00 a 13.00 ha imperado la cordialidad.La clave, por tanto, ha estado en el cómo. En la pregunta que ha sobrevolado cada entrevista, vídeo y publicación en redes sociales durante las últimas tres semanas, desde que López anunció que competiría por enfrentarse a José Luis Martínez-Almeida (PP) en 2027: ¿necesita el PSOE de Madrid un revulsivo o el cambio pondría en peligro la estabilidad del partido en la capital? Maroto, que cuenta con el apoyo de Ferraz, lo ha resumido así en su minuto de oro: “Madrid no se gana partiendo de cero cada cuatro años. Eso lo sabemos muy bien [...] Lo que tenemos que votar el domingo es muy simple. ¿Volver a empezar o empezar a ganar?”. Su compañera le decía esto, una de las pocas veces en que se han dirigido la una a la otra, unos minutos antes: “Tenemos un reto gigantesco: ensanchar. Claro que hemos hecho un gran trabajo, Reyes. Pero quizá la pregunta fundamental es qué podemos hacer para llegar a la gente a la que hasta ahora no hemos podido llegar”. La primera ha hablado de “confianza” en un proyecto que ya existe y de “unidad”, y la segunda de “ilusión” y “alternativas” para movilizar a un electorado durmiente. La actual portavoz, que aterrizó en Cibeles en 2023, recién llegada del Ministerio de Industria, ha defendido que sus tres años al frente del grupo socialista en el Ayuntamiento son su mejor aval: “Conseguimos revertir una tendencia en la que, elección tras elección, el Partido Socialista perdía concejales. Pasamos de ocho [con Pepu Hernández como candidato] a 11″, ha recordado. López, en cambio, ha puesto el foco en la militancia desencantada o que a lo largo de los años ha perdido el interés. “Hay gente que está en sus casas esperando a que les ilusionemos. Ahí nos tenemos que enfocar, en esa gente que cada vez que vamos nos dice: ‘¿Y vosotros qué?”. Entre bloque y bloque ―cuatro en total―, López ha condensado así su visión: “Comparto todo lo que has dicho. Lo que tenemos que trazar es cuál es la forma de conseguir ese objetivo común por el que llevamos trabajando juntas tres años”.Hasta el pasado domingo, no estaba claro si López conseguiría los apoyos necesarios ―un mínimo de 823 avales― para presentarse a las primarias. Algunas voces dentro del partido dudaban de su capacidad de movilización y otras hablaban de una “ola” de militancia latente que se había despertado. Al final, Maroto logró 1.376 avales y López 1.028. El Madrid que una y otra se imaginan cuando se imaginan como alcaldesas se parece. Maroto propone autobuses que conecten los barrios sin necesidad de pasar por el centro y López que se repiensen “por completo” las líneas para que moverse por la ciudad sea más eficiente y rápido. Maroto promete darle una vuelta a los contratos de limpieza y asegurarse de que se cumplen, y López añade que los casi 800 millones de euros que se destinan a limpieza deben estudiarse en profundidad y ver cómo se distribuyen por zonas. Maroto promete que expulsará “a los Airbnb” y López que creará “comunidades energéticas” para que nadie quiera huir de sus casas en verano o invierno. Y Maroto habla de conseguir en la capital lo que ha conseguido Pedro Sánchez en el Gobierno. López, también. De hecho, ambas han mencionado al presidente del Gobierno en más de una ocasión y no es casual. Cuando López anunció su candidatura, la dirección federal del PSOE y la cúpula de la federación madrileña se sorprendieron y enfadaron: pensaban que se había precipitado y no había respetado los tiempos. Maroto ha opinado en varias entrevistas que su compañera había sido desleal, en sus palabras, con ella, el equipo y también con Sánchez. Era el momento de dejar claro que no hay bandos. Dos modelos en viviendaDonde más chocan sus propuestas es en cómo atajar el problema de la vivienda: los precios y la escasez. López apuesta por construir residencias de estudiantes que acaben con los contratos en pisos a 1.000 euros la habitación y por ofrecer soluciones a los mayores, como colivings con enfoque social. Y después, un cambio urbano, algo que también contempla el nuevo plan urbanístico que está redactando el Ayuntamiento de Madrid: crecer a lo ancho, sí, pero también a lo alto. “Tenemos que ser capaces de construir, pero de construir de otra manera, de forma industrializada, no como en los años sesenta. Además, redensificar de forma social. Que todas esas viviendas que se construyeron en los sesenta, en los setenta, lo que hace falta es rehabilitarlas y, además, meterles una planta o dos más”, ha defendido López. Maroto ha asociado redensificar con la propuesta del PP de Madrid. “Yo esto de redensificar no lo tengo muy claro. Es una de las grandes propuestas estrella de Almeida en su plan estratégico que rechazan en distritos como Tetuán. Yo creo que hay otras recetas”, ha respondido. Estas recetas, ha dicho, “son las que está aplicando el gobierno de España” o alcaldes como el de Viena o de París. En su minuto de oro, ambas candidatas han vuelto sobre el núcleo de sus discursos. López y el cambio que necesita Madrid: “Yo sé que os han dicho en algún momento que esto es imposible, que no es nuestro lugar, que aquí nunca vamos a ganar, que la gente es de derechas. A mí también me dijeron que yo no iba a conseguir los avales, y aquí estamos”. Y Maroto, a que su propuesta ya está consolidada: “Hace tres años me disteis vuestra confianza y yo os di mi palabra de que me quedaría. Me quedaría para construir un proyecto ambicioso y valiente para ganar Madrid en el año 2027. Hoy os pido de nuevo esa confianza, porque quiero continuar el camino que hemos construido juntos”. Cambio o permanencia. Habrá que esperar al domingo para resolver las dudas sobre el futuro del PSOE en la capital.