Los socialistas madrileños vivirán un momento inédito este domingo. Por vez primera, dos candidatas se disputan la cabeza de lista electoral al Ayuntamiento de Madrid en unas primarias inéditas en la capital de España. Hasta ahora, en el PSOE era tradición lanzar paracaidistas a las elecciones municipales en este lugar: políticos con altos cargos pero sin trabajo previo como concejales, que desembarcaban en un territorio hostil y acababan estrellándose, con más o menos contusiones según el año.
En lo que va de siglo, la dirección socialista ha elegido a dedo a Trinidad Jiménez (2003), Miguel Sebastián (2007), Jaime Lissavetzky (2011), Miguel Carmona (2015), Pepu Hernández (2019) y a la propia Reyes Maroto (2023). La diferencia de esta última con todos sus predecesores es que ella prometió seguir en el Ayuntamiento como concejala, para ejercer oposición a Almeida y poder presentarse cuatro años después con el trabajo hecho desde dentro. Lo ha cumplido y eso ha sido el principal eje de su campaña en estas elecciones del domingo, junto a su reivindicación del Gobierno de Pedro Sánchez, para el que trabajó como ministra.
Enfrente tendrá a su segunda de a bordo en el Ayuntamiento, la concejala Enma López, que también fue su jefa de campaña en las elecciones de 2023. Entonces Maroto consiguió mejorar los exiguos resultados del PSOE en 2019 y recuperar tres ediles y 50.000 votos. Parte de ellos vinieron de Más Madrid, que se dejó 182.000 sufragios en los comicios. López cree que puede “aportar un poco más de empatía, una comunicación más cercana, acercarnos a toda esa gente que nos vota en las generales, pero que no nos vota en las municipales”, decía en su primera entrevista de campaña, concedida a Somos Madrid.













