La rivalidad deportiva no tiene un paralelo en lo cultural, pues en lo creativo no suele hablarse de vencedores ni vencidos y las fronteras se difuminan cada vez más en un mundo culturalmente global. Sin embargo, el enfrentamiento de hoy entre las selecciones futbolísticas de España y Argentina sirve de pretexto para comparar, sin ánimo de exhaustividad, la situación actual de ambas naciones en los campos literario, artístico, cinematográfico, teatral o filosófico. Con sendas tradiciones que exhiben nombres tan abrumadores como los de Cervantes y Lorca o Borges y Pizarnik, los de Astor Piazzola y Carlos Gardel o Paco de Lucía y Manuel de Falla, los de Luis Buñuel o Adolfo Aristarain, los de Velázquez y Goya o Antonio Berni, España y Argentina siguen manteniendo una conversación singular a ambos lados del Atlántico. Comparten lengua, tradición literaria y una historia de influencias mutuas y desencuentros. Junto a todos esos nombres del pasado, las generaciones actuales de escritores, cineastas, actores, músicos y artistas visuales vuelven a demostrar que el diálogo entre estas dos potencias culturales del español sigue vivo, con numerosos ejemplos de creadores, asimismo, que podrían optar por la camiseta de ambas escuadras, desde el escritor Andrés Neuman a la dramaturga Victoria Szpunberg. Entre los fenómenos actuales más destacados, podemos citar –en una lista que no tendría nunca fin– a las escritoras Mariana Enríquez o Irene Vallejo, las cantantes Rosalía o Nicki Nicole, las series La casa de papel o El encargado, los artistas Cristina Iglesias, Marta Minujín o Jaume Plensa, los cineastas Pedro Almodóvar, Lucrecia Martel o J.A.Bayona, los dramaturgos Angélica Liddell o Claudio Tolcachir... Cualquiera de ellos –y muchos otros– podría haber figurado en nuestros onces iniciales.ArgentinaCineEl cine argentino ha encontrado una de sus mayores fortalezas en la observación de la realidad cotidiana. Desde Leopoldo Torre Nilsson hasta el nuevo cine argentino de Lucrecia Martel, autora de La ciénaga, Pablo Trapero o Lisandro Alonso, las películas argentinas han desarrollado una mirada profundamente ligada a los personajes, las contradicciones sociales y las heridas de la historia reciente. Obras como La historia oficial, de Luis Puenzo, o Argentina, 1985, de Santiago Mitre, muestran cómo el cine se ha convertido en un espacio privilegiado para reflexionar sobre la dictadura, la memoria y la construcción democrática del país.La gran virtud del cine argentino reside quizá en su capacidad para combinar profundidad dramática e ingenio narrativo. Películas tan distintas como El hijo de la novia y El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella; Nueve reinas, de Fabián Bielinsky; Relatos salvajes, de Damián Szifron; o la ya clásica Esperando la carroza, de Alejandro Doria, comparten una misma habilidad para retratar las pasiones, contradicciones y obsesiones de la sociedad argentina. Son historias profundamente locales que, sin renunciar a su identidad, han logrado conectar con espectadores de todo el mundo. Aitziber AzpeitiaPensamientoQuizá la figura del pensamiento argentino más apropiada para la ocasión de una final del Mundial de fútbol es Darío Sztajnszrajber, el filósofo que llena estadios y polideportivos con sus sesiones sobre la materia, de la que se ha convertido en un enorme divulgador con libros como Filosofía en 11 frases o El amor es imposible. Tras la desaparición estos últimos años de pensadores como Ernesto Laclau, Enrique Dussel o José Pablo Feinnmann, que llegó a las nueve temporadas de su programa Filosofía aquí y ahora, hoy una de las pensadoras del país con mayor proyección internacional –eso sí, desde Brasil– es la antropóloga Rita Segato, estudiosa de las relaciones de poder y dominación entre los géneros. También Diana Maffia es referente en teoría de género. Dardo Scavino ganó el premio Anagrama de ensayo con El sueño de los mártires, sobre el terrorismo islamista, o Máquinas filosóficas, sobre cómo la filosofía ha vinculado el problema de la libertad y la igualdad con la cuestión de las máquinas tan candente hoy. Otros pensadores son Ricardo Forster, con ensayos como La sociedad invernadero, o el historiador del arte José Emilio Burucúa, cuyo ensayo Civilización. Historia de un concepto ha sido de los más celebrados de los últimos años. Justo BarrancoArteNadie duda de la potencia del arte argentino, pero, a diferencia de lo que sucede con la literatura o el cine, su falta de visibilidad a este lado del Atlántico resulta algo desconcertante. “No necesitan al resto del mundo para existir, tienen ese amor propio tan argentino y son tan autosuficientes, que la propia escena les sirve de motor de ellos mismos”, apunta el historiador y comisario Ferran Barenblit, bonaerense que ha pasado prácticamente toda su vida en Barcelona. De Lucio Fontana a León Ferrari, Xul Solar, Víctor Grippo, Lidy Prati o Yente, lo que ha caracterizado históricamente a sus artistas ha sido su carácter irreductible y su independencia de los mandatos del mercado internacional. Algo que heredaron Leandro Erlich, Julio Le Parc, Eduardo Stupía, Liliana Porter, Villar Rojas, Horacio Zabala, Ignacio Liprandi, Mirtha Dermisache o Marta Minujín, su principal estrella. Pero si en algo nos gana por goleada es en el ámbito del coleccionismo, con personajes donde hay figuras como la de Eduardo Costantini, gracias a cuya donación de más de 200 obras, Buenos Aires disfruta del mejor museo de arte latinoamericano del mundo, el Malba. Teresa SeséTeatroDesde los tiempos de Margarida Xirgu, que vivió entre Uruguay y Argentina, el teatro argentino ha establecido conexiones con el de este lado del charco, que todavía hoy se mantienen. El dramaturgo y director Claudio Tolcachir, por ejemplo, que fundó la compañía Timbre 4, colabora con Temporada Alta en la versión del festival en Iberoamérica. Su obra La omisión de la familia Coleman ha sido un gran éxito, que se ha representado en su versión catalana en varios escenarios. Y recientemente Lola Herrera y Natalia Dicenta han llevado por toda la Península su versión de Camino a la Meca, que él mismo dirige. Nelson Valente es otro autor y director teatral que trabaja a menudo con compañías catalanas, como es el caso de la última obra de las T de Teatre Avui no ploraré, escrita y dirigida por él, o la dirección de Primera llei de Newton, de Eu Manzanares, y el Vània que representó Joel Joan a solas. En el ámbito de la interpretación, Ricardo Darín se ha prodigado en los escenarios españoles, como unos años atrás con Art, de Yasmina Reza, un éxito extraordinario, o en la actualidad con sus visitas intermitentes con Escenas de la vida conyugal, que interpreta con Andrea Pietra. Magí CampsLiteraturaSi una autora destaca en la literatura argentina actual, es Mariana Enríquez, convertida en estrella con giras internacionales con lectores de todas las edades muchos de los cuales jóvenes. Ha convertido el terror en alta literatura –si acaso no lo era ya–, como mostró en Nuestra parte de noche (Anagrama, premio Herralde), un road trip con una orden con rituales sangrientos sin evitar la crítica histórica a la dictadura.Mariana Enríquez, en una foto tomada en el Hay FestivalJavier Segovia Hay FestivalPor su parte, César Aira es uno de los escritores más prolíficos de la actualidad, con una idea de producción literaria que lo acerca al arte contemporáneo, además de publicar tanto en grandes sellos editoriales como en los humildes cartoneros. Cuenta también Claudia Piñeiro, maestra de la literatura negra –aunque no solo–, ganadora de grandes premios del género como el Pepe Carvalho o el Dashiel Hammett. Una de las sorpresas los últimos años es Dolores Reyes con Cometierra (Alfaguara) y su secuela Miseria (Alfaguara), que cruza el tema de los feminicidios y el maltrato a la mujer con fenómenos sobrenaturales.Y no hay que olvidar la gran tradición de periodismo de hálito literario en la estela de Rodolfo Walsh, con exponentes imprescindibles como Leila Guerriero o Martín Caparrós. Francesc Bombí-VilasecaMúsicaLa tierra de Gardel y Charly García hace tiempo ya que se ha puesto al frente de las nuevas sonoridades, con Bizarrap, María Becerra o Trueno, que capitanean los nuevos sonidos. No ha sido, sin embargo, una transición a motosierra sino una progresión donde el trapero Duki sale de gira con guitarra, bajo y batería, y regala cortes de Rage Against de Machine para recordar que viene del rock. Lo mismo puede decirse de Ca7riel & Paco Amoroso, dueto que igual añade sonidos latinos en directo como viaja al refugio de Sting para inspirarse para su último disco. Sin olvidar el virtuosismo clásico de la pianista Martha Argerich. En todo caso, la actualidad musical la marca el fútbol tal y como demuestra la lista de los temas más escuchados en Spotify por los argentinos. La cuarta estrella, de Palmito, sobresale en la cima de una lista donde pueden encontrarse títulos como Pa’ la selección, Argentino soy yo, Hoy juega la selección, La Scaloneta ya llegó o La mano de Dios, además de la muy patriótica Marcha de las Malvinas, compuesta en 1940 y recuperada ahora para apoyar la misma reivindicación que los jugadores de la albiceleste llevaron al campo tras imponerse a Inglaterra. Sergio LozanoEspañaPensamientoCon libros como El futuro de la democracia o Una teoría crítica de la IA, Daniel Innerarity se ha convertido en figura referencial junto a pensadores como Javier Gomá y su Filosofía mundana. Un pensador de alcance internacional es Paul B. Preciado con libros como Manifiesto contrasexual o Dysphoria mundi, en los que reescribe las teorías de género y las convulsiones del fin del capitalismo patriarco-colonial. Marina Garcés es una figura capital con su pensamiento de acción y emancipación consciente de nuestra interdependencia en libros como Ciutat princesa, Filosofía inacabada o Nueva ilustración radical. La filosofía del lenguaje, la memoria y el humanismo de Emilio Lledó conviven con las reflexiones éticas de Victòria Camps y Adela Cortina. Hay más nombres clásicos, como los de José Luis Pardo, Santiago Alba Rico, Fernando Savater o José Antonio Marina. Sin olvidar a Remedios Zafra y sus reflexiones sobre las condiciones del trabajo intelectual, la filosofía entremezclada de música de Ramón Andrés, el pensamiento a la intemperie de Josep Maria Esquirol (La resistencia íntima) y el del ser humano como heredero del mundo pero a punto de perderlo en el imperio de la prisa de Joan-Carles Mèlich (La fragilidad del mundo). J. BarrancoLiteraturaDesde La verdad sobre el caso Savolta de 1975 hasta la reciente La intriga del funeral inconveniente (Seix Barral), Eduardo Mendoza sigue siendo uno de los escritores españoles más destacados, entre los que hay que destacar al menos a otro barcelonés como Enrique Vila-Matas, con una obra siempre sorprendente que mezcla realidad y ficción como en su gran Historia abreviada de la literatura portátil (Anagrama, 1985).Fernando Aramburu empezó como poeta y luego pasó a la narrativa, pero su obra se popularizó sobre todo a partir de Patria (Tusquets, 2016). También hay que destacar a Rosa Montero o a Sara Mesa, y especialmente al último fenómeno literario, David Uclés, desde que publicó La península de las casas vacías (Siruela, 2024) y que ha seguido con La ciudad de las luces muertas (Destino, 2026), aunque los últimos meses también destaca mucho Lucía Solla Sobral y su Comerás flores (Asteroide).Pero no todos los autores que tienen documento de identidad español escriben en castellano, y por citar apenas unos pocos, en catalán está la gran obra de Quim Monzó, o la de Sergi Pàmies, pero también la más actual de Irene Solà o Eva Baltasar; en euskera, además del ya clásico Bernardo Atxaga podemos contar con Eider Rodríguez y Miren Amuriza; y en gallego podemos citar a los incombustibles Manuel Rivas o Suso de Toro. F. Bombí-VilasecaArteSi el arte español y el argentino tuvieran que enfrentarse a una final, seguramente el partido acabaría en empate si es que eso es posible. En el país de Picasso, Miró y Dalí, los artistas se dividen entre aquellos que hacen furor en las subastas, con Miquel Barceló y Antonio López a la cabeza; los que gozan de una gran proyección internacional, caso de Cristina Iglesias, Jaume Plensa o Antoni Muntadas, por poner tres ejemplos de creadores que juegan en ligas muy diferentes, y luego están los que de una manera más discreta, sin estridencias, marcan el tono general y cuyas obras son codiciadas en grandes colecciones internacionales: Ester Ferrer, Luis Gordillo, Isidoro Valcárcel Medina, Joan Fontcuberta, Dora García, Ignasi Aballí... Obviamente faltan muchos y prácticamente todos han aprendido a jugar en un terreno pedregoso en el que, ante la ausencia de un coleccionismo fuerte y con determinación, son los museos y centros de arte públicos los que marcan la hora. Su papel ha sido determinante en la existencia y consolidación de varias generaciones de artistas. T. SeséCineEl cine español ha vivido históricamente entre dos pulsiones complementarias: la voluntad de retratar la realidad social del país y una constante búsqueda de nuevas formas de expresión. De Luis Buñuel a Pedro Almodóvar, pasando por Carlos Saura y Víctor Erice, ha construido una cinematografía capaz de combinar la mirada de autor con una notable proyección internacional. Películas como El espíritu de la colmena, Cría cuervos, Todo sobre mi madre o Mar adentro no solo figuran entre los grandes títulos de su historia reciente, sino que también han servido para explorar cuestiones ligadas a la memoria histórica, las transformaciones sociales y los conflictos de identidad. Esa capacidad para reinventarse sigue siendo una de sus grandes fortalezas. Si Almodóvar convirtió la explosión cultural de la transición en una marca universal, directores como Alejandro Amenábar, J.A. Bayona o Rodrigo Sorogoyen han consolidado una industria capaz de dialogar con el gran público y con los festivales internacionales. Más recientemente, cineastas como Carla Simón y Oliver Laxe han reforzado el prestigio del cine de autor, mientras que Javier Ambrossi y Javier Calvo representan una nueva generación que ha ampliado las fronteras creativas de la industria. Su premio a la mejor dirección en Cannes por La bola negra confirma el excelente momento que atraviesa el cine español. A. AzpeitiaLa española Úrsula Corberó es una actriz internacional y uno de los rostros en 'La Casa de Papel'David Benito/GettyTeatroEl mundo del teatro cuenta con numerosas figuras que triunfan a escala internacional. Entre los dramaturgos, Juan Mayorga ha visto cómo algunas de sus obras, como El chico de la última fila, que cuenta con versión cinematográfica francesa de François Ozon, se han representado en una treintena de países, así como Himmelweg (Camino del cielo), con versiones en una veintena. En cambio, Jordi Galceran sube la apuesta hasta 60 países con El mètode Grönholm, una comedia sobre la selección de personal que continúa muy viva y que también ha tenido su versión cinematográfica. Una dramaturga y directora con doble nacionalidad pero que escribe en lengua catalana es Victoria Szpunberg, que ha sido la primera autora que ha dirigido un texto propio en la sala Gran del TNC, La tercera fuga. También hay que mencionar la conexión teatral que se ha establecido con Grecia, gracias a la traductora del catalán al griego Maria Chatziemmanouil, que ha favorecido que se estrenaran en el país helénico obras de Marta Buchaca, Josep M. Miró, Marta Barceló, Cristina Clemente, Pau Miró, Sergi Pompermayer o Guillem Clua, entre otros. M. CampsMúsicaAunque el rock y el pop continúan siendo las músicas más escuchadas por la mayoría de la población según las encuestas, Rosalía se ha convertido en la reina del género con un disco, Lux, que la ha elevado literalmente a los altares y ha puesto a la música española en una posición que no alcanzaba desde la Macarena de Los del Río –menos elogiada pero infinitamente más bailada– o el La, la, la de Massiel. De paso, la de Sant Esteve Sesrovires certificó que de un tiempo a esta parte es perentorio cantar la música en español (aunque ella utiliza una docena de lenguas) para colarse entre lo más escuchado, no importa si se es canario como Quevedo, portorriqueño como el caso de Bad Bunny o colombiano como Shakira.Por debajo de las grandes cifras de ventas, se mantiene un sustrato de bandas guitarreras poblado por Carolina Durante, Alcalá Norte o Viva Suecia, alimentados por los mil festivales que se organizan en el país, así como el auge de la música en directo que alcanza también a Oques Grasses con sus cuatro estadios Olímpic en octubre o, más recientemente, los multitudinarios conciertos de ETS y Zetak, portavoces de la nueva música en euskera. También podrían entrar en este saco Tanxugueiras, sin tanto éxito de masas pero abanderadas de una corriente recuperadora del folk por donde aparecen nuevos sonidos como los que impulsa el irreverente Rodrigo Cuevas o la electrónica de raíz de Baiuca. S. Lozano