Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), Corea del Sur es la decimoquinta mayor economía del mundo, con un PIB que ronda los dos billones de dólares (1,93 billones) que ostenta, por ejemplo, España. Los últimos datos revisaron al alza el crecimiento de la cuarta mayor economía asiática (tras China, India y Japón), hasta el 1,8%, en su mayor incremento intertrimestral en cinco años, impulsado por las exportaciones y la demanda interna.Estos buenos números son, en buena parte, la consecuencia del éxito del modelo chaebol, cuyo significado literal es el de "clan adinerado". Esta expresión hace referencia a los gigantes conglomerados controlados por familias que dominan no solo la economía surcoreana, sino también en influencia cultural y global. Posiblemente, las dos empresas que vienen más rápido a la mente son Samsung y Hyundai, pero hay alguna más.

El origen verdadero de este término nace tras la Guerra de Corea (1950-1953). Por aquel entonces, la economía del país era pequeña, nada que ver con lo que es ahora, y era predominantemente agrícola hasta bien entrado el siglo XX. La aportación del por aquel entonces presidente y dictador Park Chung-hee fue clave, transformando por completo al país. Para ello, estableció, entre otras medidas, una política industrial en la que varias empresas quedaban protegidas, entre otras cosas, con monopolios locales y préstamos baratos garantizados del sector bancario. También con subsidios y ventajas fiscales, incentivándolos a competir internacionalmente.