Los periodistas somos el canario en la mina para las marcas cuando existe una crisis de reputación. No es hasta que preguntamos de manera oficial por los cauces comunicativos de la empresa cuando suelen considerar que puede empezar a hacerles daño una polémica que se mueve por redes, sobre todo cuando han elegido de manera consciente a un personaje tan tóxico y nefasto como el Xokas y asumen lo que están contratando. No cuela hacerse los sorprendidos porque los valores de Xokas y Burger King son la misma bazofia.
Sabiendo que las marcas solo actúan cuando el tema escala a los medios pregunté al departamento de comunicación de Burger King lo siguiente: “Me gustaría saber su opinión al respecto del problema de reputación que puede crearles. Primero por sus comentarios misóginos y machistas, y luego por hacer alarde de lo que gana con Burger King despreciando a la gente que tiene menos recursos”. Su respuesta no tardó mucho y luego la compartieron en sus redes sociales. Ya la conocéis. Me quedo con una frase de su mensaje en el correo electrónico que me enviaron: “Queremos dejar claro que sus declaraciones no representan en ningún caso los valores que defendemos como marca”. Así que les cogí la palabra y les mandé otro mail de respuesta para completar esta pieza: “Muchas gracias por la respuesta. Me gustaría saber si colaborar con el apartheid de Israel en Cisjordania sí se corresponde con sus valores. Un saludo”. Se cortó la comunicación. No sabremos si eso sí representa a sus valores. Lo cierto es que sí lo sabemos.











