En la misma línea, Bigbox decidió cambiar temporalmente su identidad para convertirse en “Cajagrande”. “Alentamos a nuestra selección de todas las formas posibles. Incluso cambiando nuestro nombre”, comunicó la empresa especializada en regalos y experiencias.The Food Market también se sumó a la conversación con una campaña que ironiza sobre la influencia del inglés en el consumo. La cadena anunció, a través de sus redes sociales: “a partir de ahora somos El mercado de alimentos”, en un guiño a la traducción al español de la palabra “market”.El Mundo del Juguete también apeló al humor. La cadena anunció la suspensión de la venta de un rompecabezas de 1000 piezas del Puente de Londres “por motivos estrictamente deportivos”, aclarando que el producto permanecería “bajo custodia” hasta la finalización del partido.Por su parte, Uber informó que mañana no estarán habilitados los viajes destinos que incluyan las palabras “inglés”, “británico” o similares. Además, aclararon que sí estará permitido saltar dentro del auto.La cadena de heladerías Grido también se había sumado a este tipo de iniciativas el último fin de semana, cuando rebautizó a su sabor “chocolate suizo” como “chocolate argentino”.Generar conversaciónEn todos los casos el objetivo es el mismo: generar conversación, incentivar los comentarios y lograr que sean los propios usuarios quienes multipliquen el alcance de la campaña mediante compartidos y reposts.La lógica responde a lo que en la industria se conoce como “newsjacking” o real time marketing: apropiarse de una noticia o de un acontecimiento de alta repercusión para insertar a la marca dentro de la conversación sin necesidad de comprar grandes espacios publicitarios.
Las marcas se suben al partido con Inglaterra
Empresas de distintos rubros apelan al humor, la rivalidad deportiva y el sentimiento nacional para adaptar sus logos, rebautizar productos o “prohibir” anglicismos; buscan ganar visibilidad y engagement con acciones de bajo costo y alta viralidad








