OpiniónLa JEP tiene más nómina que la Suprema, y su presupuesto es 7 veces más que el de la Constitucional.ANALISTA SÉNIOR18.07.2026 23:01 Actualizado: 18.07.2026 23:01 ‘Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza’, reza un viejo refrán que viene como anillo al dedo para hablar de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), creada por los acuerdos de La Habana entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, y que en marzo entrante cumplirá 10 años de existencia. La idea era un tribunal que pasara revista a más de medio siglo de crímenes cometidos por los actores violentos, diese la palabra a miles de víctimas y sentenciase a los culpables en virtud no solo de la gravedad de los delitos sino de la colaboración que ofreciesen a su esclarecimiento.Y ahí está el primer pecado: incluso para los crímenes más atroces, como el reclutamiento, tortura y vejación sexual de menores de edad —una práctica ampliamente extendida entre los comandantes de las Farc—, el acuerdo de La Habana prevé penas alternativas a la cárcel. ¿Cómo es posible que los responsables de violar niñas de manera sistemática puedan salvarse de la prisión con solo hacer un reconocimiento global de ese delito y pedir perdón, también de manera general?La JEP tiene más nómina que la Suprema, y su presupuesto es 7 veces más que el de la ConstitucionalMauricio vargasEs cierto que la JEP ha desarrollado una tarea enorme de recoger testimonios, documentar casos y procesar culpables. Pero también lo es —y ahí viene un segundo pecado— que su costo creció de manera exponencial. En 2018, la JEP arrancó con 200.000 millones de pesos de presupuesto anual; su frondosa burocracia se multiplicó como un nido de curíes y hoy ejecuta un presupuesto anual de 740.000 millones de pesos, una cantidad que serviría para construir decenas de colegios públicos y miles de viviendas de interés social.Como lo explicaba el jueves en Semana el constitucionalista Juan Manuel Charry, la JEP se convirtió en “el tribunal más grande y costoso de todo el poder judicial”. Su nómina (1.455 funcionarios) es más grande que la de la Corte Suprema (1.200), el Consejo de Estado (1.100) y la Constitucional (400). Su presupuesto triplica el de la Suprema, cuadruplica el del Consejo y septuplica el de la Constitucional. Y mientras las sentencias de esas cortes se cuentan por cientos y hasta miles, ¡la JEP solo ha producido dos en nueve años!El tercer pecado fue su temprana deslegitimación.Según lo firmado en La Habana, guerrillero desmovilizado que volviese a delinquir perdía todas las generosísimas ventajas del acuerdo. Pero cuando el narcocriminal ‘Jesús Santrich’ fue capturado por la Fiscalía en negociaciones para exportar 10 toneladas de cocaína por 15 millones de dólares, la JEP ordenó su libertad, en un escandaloso mensaje de favorecimiento a estos criminales.Un cuarto pecado fue el clientelismo. Pocos meses después de creada la JEP, su secretario ejecutivo, Néstor Raúl Correa, se fue dando un portazo en medio de una pelea con la entonces presidenta del tribunal, Patricia Linares, que quería —y lo logró— adueñarse de la contratación y de los nombramientos. Entre las personas incorporadas entonces estuvo la antropóloga Pilar Rueda, esposa del líder comunista Iván Cepeda, cercano a las Farc, y decenas de recomendados políticos. No sorprende que Linares haya estado tras la liberación de ‘Santrich’, quien luego se instaló en Venezuela para manejar sus narconegocios, lo que dejó en evidencia la grave ligereza de Linares y su combo.El presidente electo, Abelardo De La Espriella, prometió en campaña eliminar la JEP, al recordar que el acuerdo de La Habana fue rechazado por una mayoría de votantes en el plebiscito de 2016. “Ese bodrio les cuesta muchísimo dinero a los colombianos”, sentenció.El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, gran aliado de Linares en 2018, acaba de pedir una reunión con De La Espriella, para hablar de la JEP y defender su continuidad. Le va a quedar difícil convencerlo de seguir bombeándole plata a un tribunal que nació torcido —como resultado, entre otros, del conejo a los votantes del ‘No’ que ganaron el plebiscito— y que nunca se enderezó.mvargaslin@hotmail.com / IG: @mvargaslinaresMAURICIO VARGAS Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. 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