1. Algunos ejemplos de c�maras (p�blicas) de ecoDec�a el s�bado el historiador Manuel �lvarez Tard�o en su conversaci�n con Emilia Landaluce que las redes sociales de hoy son como los peri�dicos de partido de 1936. �Crean esa falsa ilusi�n, que tambi�n se produc�a en los a�os 30, de que tu grupo es mayoritario, de que todo el mundo piensa como t�, porque s�lo lees y escuchas a los tuyos�. Entonces no hab�a X, TikTok ni Instagram, sino muy mucha prensa de partido. �Todo eso�, dec�a �lvarez Tard�o, �crea un ambiente que favorece a los radicales y a quienes detestan el pluralismo�. El paralelismo con nuestros d�as es evidente. Basta con inyectarse un par de horas de alguna tertulia en TVE, cuyo estomagante sesgo ha motivado que la redacci�n de la televisi�n p�blica haya protestado con duros informes. (Informes y no viernes negros, pero algo es algo). Son tertulias, por llamarlas de alg�n modo, que tienen como principal funci�n el servir v�deos cortos de frentismo hiperventilado a cualquiera que tenga un m�vil a mano. Es verdad que no ocurre s�lo con TVE, aunque sin duda es el ensayo m�s depurado. Tambi�n Telemadrid asusta a veces. Y aun as�, la madrile�a est� todav�a lejos de la TVE Unchained de Pedro S�nchez, de los momentos m�s gloriosos de TV3 y de lo que a menudo puede encontrarse en ETB. Ayer ech� un vistazo a su web informativa. Ah� van algunas de sus noticias principales: �Los partidos de izquierda piden la restauraci�n de la Rep�blica y denuncian el fascismo en Vitoria-Gasteiz�; �El periodista Fonsi Loaiza sufre un atentado fascista en C�diz� y �El absentismo en Euskal Herria es del 0%: no existe� (seg�n un sindicalista de ELA). Aunque mi noticia favorita es esta: �Se han convocado movilizaciones en apoyo de la selecci�n vasca dos horas antes de la final del Mundial�. 2. El miedo viejo, incrustado, ense�ado, se fue esfumandoCualquiera que pasee por la p�gina del servicio informativo p�blico podr�a inclinarse a pensar que Franco sigue vivo, que ETA no existi� y que, ya se sabe, esto no es Espa�a. Es una c�mara de eco que funciona en parte, pero tiene fugas. El Mundial es un buen ejemplo. Las im�genes que se han visto de vascos, muchos de ellos j�venes, siguiendo a la selecci�n espa�ola en espacios p�blicos y celebrando sus victorias son llamativas. Hace muy pocos a�os eran impensables: hab�a una organizaci�n terrorista que amenazaba con quitarte la vida -o la de tu padre, o la de tu hija, o el negocio, o la felicidad, o la esperanza, o el sue�o- si no abrazabas su visi�n fan�tica y entnonacionalista sobre la sociedad que esos terroristas y t� compart�ais. Mataron a m�s de 800 personas, de hecho. Hirieron a miles, atemorizaron a cientos de miles, a millones. Y consiguieron que pr�cticamente nadie se dijera espa�ol en esa tierra. Incluso los que se sent�an espa�oles se prohib�an a s� mismos utilizar la palabra Espa�a. �El Estado�, dec�an. A�n muchos lo dicen. As� que resulta bastante oxigenante descubrir c�mo esos miedos viejos, incrustados en el pecho, ense�ados de padres a hijos y de hermanos a hermanas, no se reproducen de forma autom�tica en las nuevas generaciones. Aunque sigue habiendo agresiones por llevar la camiseta de la selecci�n, y no conviene ignorarlo. Persiste un grupo de fan�ticos. Lo importante es que la mayor�a no les tenga miedo.3. Lo que contestaron los chicos que parec�an de BilduHay un v�deo memorable compartido por Radio Euskadi -emisora en espa�ol del grupo EiTB- que puede hacer las veces de fresco generacional-identitario. El periodista, con acento muy vasco, va preguntando por la calle: ��A ti qu� te parece que se instalen pantallas gigantes aqu� en Euskal Herria para ver a la selecci�n espa�ola?�. Por razones cient�ficas, emp�ricas, �por deber constitucional!, transcribo las respuestas de los entrevistados, adolescentes y veintea�eros. Uno, con pendientes y piercing en la nariz: �A m� me parece bastante bien, si a la gente le gusta el f�tbol y es seguidora de Espa�a, y estamos en una final de nuevo tras 16 a�os, pues yo creo que es bastante importante�. Un chiquillo con la camiseta roja, entusiasmado: �Me parece muy bien, hay que apoyar a la selecci�n�. Una chica con pinta de mochilera y est�tica de Bildu, dulce: �Bueno, pues me parece bien, �no? Ya que hemos pasado a la final, que la gente lo pueda seguir y ver en la calle, que no tenga que entrar en ning�n sitio cerrado�. �Hemos! Otra chica: �A m� la verdad me parece bien: aunque estemos en el Pa�s Vasco hay que apoyar a la selecci�n�. Lo mejor, quiz� lo definitivo, es que el �nico que rechaza las pantallas -�En este pa�s, Pa�s Vasco, no interesa que se pongan pantallas gigantes para ver el Mundial�- es un jubilado con camiseta naranja y gesto de desprecio. Un Otegi afeado, por entendernos. Lo m�s complicado, quiz�, sea ponerse esta noche en la piel de Aitor Esteban y de todos aquellos que, seg�n dicen, no van ni con Argentina ni con Espa�a (o van con la primera en secreto). Qu� sufrimiento. Es posible que la definici�n de �pueblo oprimido� en la Europa rica del siglo XXI sea exactamente esto.