Asesino en SerieLa premisa es extravagante pero el guion la sostiene y la qu�mica de Hannah Waddingham y Octavia Spencer es explosiva.Hannah Waddingham, en una imagen de 'C�mplices hasta el final'.Actualizado S�bado,

julio

21:39En Amazon Prime Video hay series de esp�as extraordinarias. Otras son un desprop�sito. Se�or y Se�ora Smith, creada por Donald Glover, fue toda una sorpresa hace dos a�os. Nadie esperaba que fuese tan buena. Como nadie esperaba que Citadel, estrenada un a�o antes, fuese tan mala. Ambas siguen en activo, aunque las expectativas sobre sus nuevas entregas son muy distintas: la segunda temporada de Se�or y Se�ora Smith la deseamos con ansias; los nuevos episodios de Citadel no le han importado a nadie nunca. De hecho, su segunda temporada se estren� hace un par de meses y who cares. Aqu� ni est� ni se la espera.Cuando escribo esto, no se sabe nada de una potencial segunda temporada de C�mplices hasta el final. Por ahora, la serie de Tessa Coates, reci�n estrenada en Amazon Prime Video, es una miniserie. Pero ya quisiera la maxiserie Citadel ser la mitad de brillante. C�mplices hasta el final ofrece acci�n, humor y coraz�n, sin comprometer ninguna de estas tres cosas.Para saber m�s�Es mi mejor amiga�, le dice Judith (Hannah Waddingham) a su jefe para dejar claro que la protecci�n de Debbie (Octavia Spencer) no es negociable. En ese momento Debbie ya sabe que Judith es una asesina profesional. Que lo ha sido siempre. Es otra mujer, pero la misma amiga. Solo que, ahora, todas sus cartas est�n sobre la mesa. Encima, Debbie tambi�n se ha enterado de parte de la jugada ilegal de su propio marido, un cargo pol�tico. De la noche a la ma�ana, esta se�ora descubre que ni su marido ni su mejor amiga son quienes ella cre�a que eran. Lo siguiente cae por su propio peso: �quiere ella misma ser la mujer que los dem�s esperan que sea? La respuesta ya la sabes, pero seguro que te apetece verla.C�mplices hasta el final (mucho mejor el Ride or sie original, por cierto) depende por completo del carisma de Hannah Waddingham y Octavia Spencer y de la qu�mica entre ambas. Bingo: las tres cosas son explosivas. Spencer borda a una mujer que no sabe que necesita ca�a y Waddingham a otra que la da a cambio de mucho dinero. El f�sico de la brit�nica (180 cent�metros de altura que parecen 230, cejas de pantera y osamenta de semidiosa) es aprovechado por la serie desde su primera secuencia. La Judith de C�mplices hasta el final es James Bond y chica Bond al tiempo. Cuanto toca repartir estopa, lo hace; cuando hay que lucir como una glamazona, tambi�n. Sin salir de esta �ltima categor�a, Waddingham es a la vez Brigitte Nielsen y Joanna Lumley. De la segunda tiene tambi�n la vis c�mica. Qu� t�a.C�mplices hasta el final comienza con dos amigas en sendas misiones. Una tiene que liquidar a un tipo en una estaci�n de esqu�; la otra no acepta salir de una liquidaci�n de antig�edades sin una ganga. No lo saben todo la una de la otra, pero su amistad es fuerte y real. El �es mi mejor amiga� con el que Judith lo dejar� absolutamente claro no es ni cursi ni forzado. La premisa de C�mplices hasta el final es estrafalaria, pero los engranajes de su guion la hacen veros�mil. Hasta el habitualmente infantilizado Ed Skrein (ese actor al que recurres cuando Nicholas Hoult y Cillian Murphy no te devuelven las llamadas) funciona como villano mol�n.C�mplices hasta el final quiere molar y no se averg�enza de ello. Tampoco esconde sus ambiciones de ser entretenida, divertida y nada solemne. Lograr eso es mucho m�s dif�cil que, con un presupuesto desorbitado, plantear un universo expandido de agencias de inteligencia secreta tan secretas que a nadie le importan. Judith y Debbie s� importan. Y se importan.