KISUMU, Kenia (AP) — Durante décadas, grupos antiabortistas estadounidenses han presionado tanto dentro como fuera del país para restringir el acceso al aborto. En Estados Unidos, su mayor logro fue la revocación de Roe vs Wade. Ahora, el gobierno del presidente Donald Trump está dando un nuevo impulso al movimiento que exporta “valores familiares” a naciones en todo el mundo.En la Marcha por la Vida, una manifestación anual organizada por activistas antiaborto en Washington, el vicepresidente JD Vance anunció nuevas y amplias restricciones al financiamiento estadounidense a organizaciones no gubernamentales, gobiernos extranjeros y agencias de Naciones Unidas que promueven el acceso al aborto, la atención sanitaria de afirmación de género y las iniciativas de diversidad en el extranjero.“Vamos a empezar a bloquear a toda ONG internacional que practique o promueva el aborto en el extranjero para que no reciba ni un dólar de dinero de Estados Unidos”, dijo Vance ante la multitud enero.Las restricciones ampliadas se basan en la labor antiabortista que realizan organizaciones conservadoras estadounidenses sin fines de lucro en el extranjero, especialmente en África, donde la atención de salud depende en gran medida de la ayuda exterior. La región tiene la mayor proporción estimada de abortos inseguros del mundo y las tasas más altas de mortalidad materna, incluida la mayor cantidad de madres fallecidas por cada 100.000 abortos.
Mujeres mueren en África mientras EEUU intensifica su batalla global contra el aborto
KISUMU, Kenia (AP) — Durante décadas, grupos antiabortistas estadounidenses han presionado tanto dentro como fuera del país para restringir el acceso al aborto.







