Actualizado a las 08:51h.
Existen pocos regímenes en el mundo tan herméticos como el de Corea del Norte. Desde que terminó la guerra de Corea en 1953, el país quedó bajo una dictadura que apenas deja entrever lo que ocurre puertas adentro.
Tanto es así que muy pocos extranjeros han conseguido entrar, y menos aún periodistas. Las visitas están estrictamente controladas, con itinerarios cerrados, sin posibilidad de moverse sin escolta ni de contactar libremente con la población local.
Una de las pocas personas que logró acceder fue el periodista David Jiménez. Corresponsal durante más de tres décadas en China y actual columnista del New York Times, visitó Corea del Norte en torno al año 2000. En una charla reciente en el pódcast Alberto Chao, relata algunos de los momentos más impactantes de aquella experiencia.
«Querían demostrar que todo era mentira»








