Imagina la última vez que fuiste a la kermesse de tu colegio. Entonces te pusiste de acuerdo con tus panas para ir en grupo a esta fiesta al aire libre, a vibrar con la única música que creías que te entendía en ese entonces. Y mientras terminaba una banda y se alistaba la siguiente, buscabas algo de comer, lo menos complicado posible, pero siempre para compartir con esos amigos que se sentían tu familia.Hoy ya no somos esos adolescentes, pero por estas horas se sintió así, con la misma emoción de nuevo, la noche de este viernes 17 de julio en la segunda edición de Gustock.El festival que reúne emprendimientos, gastronomía y música ecuatoriana se encendió justamente con las melodías que marcaron los 90 y la primera década del 2000. Mientras tanto, los grupos de amigos se ordenaron en mesas de ocho a diez personas, en el área verde, adyacente al río Guayas, del Club Biblos en Samborondón.PublicidadEl pop rock de los 90 estuvo representado por los quiteños de Tercer Mundo, que desde las 21:30 hasta las 22:30 repasaron las emociones con sus canciones de despecho, romance, nostalgia y amistad: Cómo duele, Soy yo, No te vayas hoy, Tarjetitas, Duérmete junto a mí, Te amaré.La agrupación también calentó los ánimos con una dinámica, cuando invitó a cinco damas del público y las desafiaron a bailar El Lagarto. El grupo conformado por los hermanos Jácome finalmente se despidió con su inconfundible himno Si dijeras.Como toda kermesse tiene su cuota de baile, la “gallada” se levantó de los asientos a las 23:00 cuando saltó AU-D al escenario con su show de ritmos urbanos. El rapero nacionalizado ecuatoriano los puso a bailar con sus éxitos de todas una vida, como Crema de limón y Sudaca, así como con sus canciones más contemporáneas: Amnesia, Cero drama, Primero te pienso. PublicidadPublicidadIgualmente, el artista casado, como recalcó, enamoró con Aire al respirar, Tres notas y la inmortal Tu amor. En medio de su show sus músicos entonaron un popurrí noventero y bailable. Finalmente cerró su presentación con Un amor así. Y en toda kermesse el cierre queda a manos de la banda estrella del colegio. En este caso, la clausura estuvo a cargo de los anfitriones, alrededor de las 00:20. Gustok es iniciativa del músico y empresario Antonio Hanna, quién se presentó al final de la jornada con su banda de toda una vida: Los Intrépidos. “Todos los panas de la vida están acá... Gracias a mis panas de colegio que están aquí”, expresó emocionado el vocalista Luis Caputti ante la algarabía de los asistentes y resumiendo el espíritu de la velada. Con un acordeón, percusión, un bajo, una guitarra acústica y otra eléctrica entregaron sus temas con más de 30 años de historia: Me adornaste, Pescadito, No te lo creo, El Brujo, Intoxicado, Playa azul, Por tu culpa (en una renovada versión cumbia).El clímax del evento se vivió en dos partes, ya pasada la una de la mañana del sábado 18 de julio: el cuarto intrépido, Jorge Luis Bohórquez, regresó a la alineación solamente esta noche para entonar la ópera prima del grupo Mercedes (que se destaca por el piano, el instrumento que domina). Y, finalmente, el himno intrépido (y de esta kermesse de exadolescentes): Soltero, yo quiero ser soltero, soltero quiero ser... (E)