Desde sus inicios en 2005 en Mataró, el Festival Cruïlla siempre ha hecho las cosas de forma diferente, un talante que se ha amplificado desde que se mudó al recinto del Parc del Fòrum. El lema de la edición de 2026, “Cruïlla es casa”, reflejó su intencionalidad desde varios prismas: recibir a un público que se siente cómodo con los valores sociales y ambientales que promueve el, a menudo denominado, festival más barcelonés.Público en el Festival Cruïlla Manuel Medir“Siempre hemos defendido una manera de ser y de hacer muy concreta. El concepto de este año hace hincapié en cómo nos comportamos en nuestra propia casa; un lugar en el que podemos ser nosotros mismos, donde recibimos a amigos y familia, y donde gestionamos con responsabilidad los consumos eléctricos, hídricos y los residuos que generamos”, explica Jordi Herreruela, director del Festival Cruïlla.Jordi Herreruela, director del Festival CruïllaManuel MedirDurante cada uno de sus tres días de duración, el festival se convirtió en una pequeña ciudad de 25.000 personas. Una de las inquietudes de la dirección es apostar por un modelo energético cero emisiones en un evento cuyos siete escenarios, zona gastronómica y otros espacios e infraestructuras generan miles de kilovatios-hora (kWh). Para hacerlo posible, en 2023 nació la asociación con Endesa, la única compañía, en palabras de Herreruela, con la “capacidad, conocimiento e innovación” para dar servicio a las exigencias de consumo energético que requiere un evento de esta magnitud.Sin recurrir a la electrificación alimentada con energías renovables, serían necesarios unos 10.000 litros de gasoil, responsables de emitir unos 36.000 kg de CO2 a la atmósfera. En cambio, según cifras de la edición de 2025, electrificar ha permitido dejar de emitir 17.259 kg de CO2. El año pasado se alcanzaron consumos de 61.640 kWh, una cifra que varía cada año en función de la oferta musical y de actividades del propio Cruïlla.Público en el stand de Endesa Manuel Medir“Es extremadamente complejo porque en cada edición añadimos nuevos consumos. Como novedad, en esta hemos incluido un escenario para pinchadiscos, más gastronomía, espectáculos y elementos tecnológicos. Que ningún otro festival lo haga significa que no es algo sencillo de conseguir”, argumenta el director del Cruïlla.Para abastecer estas necesidades, el festival trabaja con Endesa para evaluar las necesidades energéticas. Estas incluyen planes de acción como la reconfiguración de la red eléctrica, ya que se dedica una línea de media tensión exclusiva para el Parc del Fòrum; la inspección completa de los centros de transformación y sistemas de maniobra; y el despliegue de equipos de intervención con el apoyo continuo desde el Centro de Control de Endesa. Además, los consumos se monitorizan en tiempo real y, en caso de incidencia, una serie de baterías de gran capacidad cargadas con energía renovable pueden actuar como alternativa y garantizar la continuidad de los directos de Suede, Pixies o Garbage, aunque no ha hecho falta utilizarlas.Josep Casellas, responsable de producción y operaciones del Festival Cruïlla.Manuel Medir“En 2021, Endesa entró en el mundo de la música buscando proyectos especiales que apostaran, como nosotros, por la sostenibilidad. En ese sentido, el Cruïlla es el festival nacional más concienciado y el que más trabaja en esta línea, por eso esta colaboración nació de forma natural”, valora Ignacio Asensi, responsable de Patrocinios de Endesa.Esta coherencia se manifiesta en la apuesta por la economía circular. Mireia Giràldez es la coordinadora de circularidad, sostenibilidad, accesibilidad y compromiso social y explica que, además de acciones que implican a los asistentes, como la devolución de vasos y platos para recuperar lo pagado por su alquiler, también trabajan la circularidad con otras partes involucradas. Por ejemplo, realizan una encuesta previa a los proveedores sobre la previsión de transporte y la estimación de residuos generados en el festival para fomentar la separación por tipología en origen y disponer de un punto verde durante el montaje y el desmontaje para centralizar y controlar el buen reciclaje de todos los residuos. Gracias a esta iniciativa, cada año recuperan unos tres kilómetros de la rafia utilizada en las vallas del recinto.Josep Casellas, responsable de producción y operaciones del Festival Cruïlla.Manuel MedirJosep Casellas retoma el concepto de “Cruïlla es casa” para resaltar la importancia que tiene la cultura tradicional en el marco del festival, con la inclusión de elementos del folklore catalán, o la colaboración con el festival de arquitectura efímera Concéntrico, que se celebra en Logroño, en la organización de un concurso para diseñar los escenarios principales del festival a partir del concepto de hogar o de ciudad.De regreso a la cuestión energética, la colaboración entre Cruïlla y Endesa incluye otras acciones en sostenibilidad, como un estudio del impacto de la huella de carbono y una auditoría sobre el flujo de residuos bajo la tutela de la Agencia de Residuos de Catalunya, además de campañas de concienciación y de compensación de las emisiones. El acuerdo iniciado en 2023 se ha renovado tres años más. Llegados a este punto, Ignacio Asensi explica que la mayor innovación relacionada con la conexión a la red es el incremento de la garantía de suministro y de seguridad, gracias a la coordinación del trabajo en equipo.Entrada al festivalManuel MedirEl responsable de Patrocinios de Enesa señala la movilidad como uno de los focos de atención de cara a próximas ediciones. “Cuando 25.000 personas se trasladan a un mismo punto a la misma hora y quieren salir a la vez, no es fácil coordinar que estos desplazamientos se realicen de forma sostenible”, reflexiona. Sobre esta cuestión, Jordi Herreruela señala que el hecho de que más del 90% de los asistentes sea público local, reduce en un 80% el impacto medioambiental y la huella de carbono comparado con los grandes festivales que atraen a un público internacional. “El futuro de estos eventos va en esta dirección”, afirma.Ignacio Asensi, responsable de Patrocinios de EndesaManuel MedirPor último, Asensi no se olvida del vínculo de la compañía con la música. Endesa patrocina otros festivales como el Jardín de las Delicias en Madrid, Icónica en Sevilla y Espacio Zity en Zaragoza. “Desde hace dos años, también convocamos un concurso de grupos emergentes, Endesa Play. El objetivo esdarles la oportunidad de tocar en los festivales en los que colaboramos. En la próxima edición del Cruïlla esperamos que puedan hacerlo en el escenario de jóvenes talentos”, anuncia. Con la complicidad del público y el de Endesa, el Festival Cruïlla consigue alargar un hito: ser el único de los 1.000 festivales de música en vivo que se celebran en España completamente electrificado y alimentado con energía verde.