Habrá quien no sepa a qué atenerse. Y con razón. Hace tan solo un par de semanas, el jugador de la selección Marcos Llorente protagonizaba un vídeo distribuido por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en redes sociales. En él, el jugador del Atlético de Madrid se quita una de esas gafas de cristales amarillos y rojos que, según defienden sus entusiastas protegen la vista de la luz azul de las pantallas. Aclaración: no hay evidencia científica alguna que respalde semejantes superpoderes.
Acto seguido, en el vídeo, Llorente las guarda en un estuche que reúne el logo de la propia RFEF y el de Free Human, una plataforma de nuevo cuño con la que el futbolista, tras publicar el preceptivo libro de autoayuda, aspira a difundir su estilo de vida, basado en muchos casos en ideas que, de nuevo, carecen del respaldo de los expertos. Entre ellas, destaca la de prescindir por completo de la crema de protección solar, algo desaconsejado por completo por las sociedades de dermatólogos, que de hecho caminan en la dirección contraria: recomiendan evitar el bronceado prolongado incluso con protección. Finalmente, en el anuncio, un mensaje: “Este Mundial se ve con luz roja y amarilla. Marcos Llorente, Free Human y todos los que son los ojos de la selección española de fútbol durante el torneo nos animan a no perder de vista aquello que nos une”.














