“En el Centro de Día que Fundación IPNA tiene en Cañuelas, un grupo de jóvenes y adultos con discapacidad aprendió, con años de trabajo, a tener una vida propia. Cultivan su propia huerta, cocinan, cuentan con un café al paso los miércoles y se organizan, se acompañan”, cuenta a PERFIL Alex Goldman, presidente de la institución y representante del Consejo Argentino para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Caidis). “Es un lugar donde construyeron autonomía, vínculos y una rutina para una vida independiente. Eso, para muchas familias, es la diferencia entre la exclusión y una vida digna”.

Los haberes cayeron nueve puntos porcentuales contra la inflación

Pero, a un año de la aprobación de la Ley de Emergencia en Discapacidad, la posibilidad de una vida digna e independiente parece estar cada vez más lejos: sin olvidar que detrás de los números hay historias, basta con señalar, por ejemplo, que en los últimos doce meses las pensiones por discapacidad perdieron nueve puntos en relación con la inflación, que según el Indec fue del 33,5% entre junio de 2025 y el mismo mes de 2026. En ese periodo las pensiones pasaron de los $ 283.306 a los $ 352.322 con bono de $ 70 mil incluido, lo que representa un incremento del 24,3%. Además, de acuerdo a la respuesta de un pedido de acceso a la información pública que hizo el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), más de 227 mil personas aguardan la resolución de la solicitud de sus pensiones. El 72% de ese total inició el trámite antes del 31 de diciembre del 2023 y 90.791 lo hicieron entre enero de 2024 y abril de 2026.