La volatilidad de los mercados financieros internacionales volvió a poner el foco sobre las empresas tecnológicas y las expectativas generadas por la inteligencia artificial (IA). Para Leonardo Alberto, la reciente corrección del Nasdaq no refleja una pérdida de confianza de los inversores, sino un ajuste frente a resultados corporativos que avanzan a un ritmo menor al esperado.

"Más que por dudas de los inversores es porque están observando que las proyecciones de resultados que esperaban no se están dando tan rápido". En ese sentido, explicó que este comportamiento "es algo normal que sucede cada vez que tenemos o estamos en presencia de una mejora de los factores de producción", ya que los mercados suelen anticiparse a la economía real.

La inteligencia artificial enfrenta el desafío de demostrar su rentabilidad

Leonardo Alberto sostuvo que la inteligencia artificial representa una innovación disruptiva, aunque su capacidad para generar ganancias extraordinarias todavía está en discusión. "Todas las empresas están compitiendo con las mismas herramientas, porque lo bueno que tiene la IA es que prácticamente es abierta o accesible tanto para las grandes empresas como para las pequeñas". Según explicó, esa mayor competencia limita la posibilidad de que las grandes compañías mantengan rentabilidades excepcionales como en etapas anteriores.