El fuerte desembolso de las compañías tecnológicas para liderar la revolución de la inteligencia artificial abrió un nuevo debate en Wall Street: cuándo y cómo esas inversiones generarán retornos para los accionistas.

El entusiasmo por la inteligencia artificial continúa impulsando a las grandes empresas tecnológicas, pero los inversores comenzaron a mirar más allá del crecimiento de la demanda y ahora concentran su atención en la rentabilidad futura de las inversiones realizadas.

Las millonarias inversiones en inteligencia artificial, bajo la lupa de Wall Street

Las compañías líderes del sector destinan decenas de miles de millones de dólares a ampliar centros de datos, servicios en la nube y capacidad de procesamiento, aunque ese aumento del gasto empieza a presionar los márgenes y el beneficio por acción (EPS).

Según Jan Frederik Slijkerman, estratega sénior del área de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones de ING, el futuro de los grandes proveedores tecnológicos sigue siendo positivo por la expansión de los servicios basados en IA, pero la incertidumbre sobre los retornos explica parte de la volatilidad reciente en los mercados.