Julieta, contamos cómo fueron tus inicios profesionales Mi camino en el Coaching no fue lineal, aunque pensándolo bien: ¿qué camino que realmente valga la pena lo es? Estudié Derecho en Mendoza y ejercí la abogacía durante dos años; ese tiempo fue suficiente para descubrir que mi verdadera vocación no era el conflicto, sino su prevención. Me especialicé en la comunicación y en las habilidades que permiten gestionar mejor las relaciones, enfocándome en entrenar oratoria y el liderazgo comunicacional. Todo esto, de un modo directo o indirecto, impacta positivamente en los equipos que esas personas integran, y ese, además de la mejora individual es también mi aporte a la cultura organizacional de quienes confían en mí. El 90% de los conflictos son comunicacionales: porque entendemos lo que no quisieron decir, porque no confirmamos lo que creímos entender, o porque alguien se expresó de modo poco claro y no nos atrevimos a repreguntar. Estoy convencida de que cuando una persona aprende a liderar su comunicación, tanto en el ámbito personal como profesional, mejora su calidad de vida y fortalece sus vínculos. ¿Cuáles son los servicios que brindás? Me especializo en sesiones de Coaching 1 a 1, un espacio donde me permito construir un vínculo de confianza profunda para aportar valor real en los puntos de mejora de cada persona. Estos procesos se organizan en módulos de un mínimo de 4 encuentros para poder trazar un recorrido claro desde el estado actual del consultante hacia el estado deseado. Como suelo decir, "el mapa no es el territorio", por lo tanto, el éxito de este plan depende de ir reajustando los pasos a medida que se avanza. Pero, sobre todo, depende de la apertura y flexibilidad de la persona para adoptar una mirada de aprendiz, implementar cambios y probar alternativas diferentes que la lleven a conquistar nuevos y mejores resultados. Por otro lado, en mi sitio web está disponible el curso Oratoria 360° (on demand). Es una propuesta integral que aborda la oratoria desde las creencias limitantes, ayudando a la persona a definir su propio estilo para recién ahí dominar las herramientas técnicas y lograr que su mensaje sea eficiente. Entrenar la comunicación se traduce en elevar los niveles de asertividad, escucha activa y empatía; habilidades esenciales para lograr un impacto real y no caer en simples monólogos que no conectan ni logran adhesión.